El aumento en las gasolinas obedece centralmente a un componente impositivo que resta incentivos para que los diversos actores de la cadena de valor, desde transportistas hasta posibles constructores de infraestructura, detonen las inversiones necesarias para abatir el rezago en almacenamiento y transporte de hidrocarburos y elevar la competitividad del país, sobre todo frente a Estados Unidos, consideró Juan Acra, presidente del Consejo Mexicano de Energía (Comener).

Ante ello, el organismo de reciente creación que cuenta con representación de los diversos actores del sector, urgió a Petróleos Mexicanos y a la Comisión Reguladora de Energía a que garanticen el abasto de gasolina en tanto no se desarrolle la infraestructura necesaria para su distribución, mientras que consideró que incentivos como la deducción de Impuesto Sobre la Renta en el diésel para el sector transporte resulta insuficiente, dado el componente de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios de estos combustibles.

El costo de almacenamiento y transporte hoy no es claro en la fórmula de Hacienda y esto genera incertidumbre. Hay mucho trabajo pendiente que debe ser coordinado ente los sectores público y privado, porque hoy sólo se quitan los subsidios mientras enfrentamos la falta de infraestructura , dijo Acra a El Economista.

Por tanto, esta medida del gobierno federal deja a la población una sensación de que las cosas se están haciendo con muy poco margen de tiempo, al grado de que percibe que el proceso no tiene orden, lo que provoca se hagan compras de pánico y el abasto de combustibles no sea adecuado.

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