En el nombramiento del nuevo comisionado de la Cofetel, en sustitución de Héctor Osuna Jaime, especialistas del sector esperan del Ejecutivo agilidad y respeto a la autonomía del órgano regulador.

Luego de la renuncia de Osuna Jaime a la Presidencia de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), y a su cargo como comisionado, el Ejecutivo federal tiene la facultad de nombrar a quien será el quinto miembro del pleno del órgano regulador.

La designación es necesaria para completar el pleno de cinco comisionados, que a su vez es requisito para que entre ellos elijan al próximo presidente de la Cofetel.

Para la especialista en telecomunicaciones, Irene Levy 'el presidente Calderón deberá ser respetuoso en no nombrar a alguien de la SCT, como Gabriela Hernández, porque sería una muy mala señal para el sector en términos de autonomía de Cofetel'.

Opinó que la renuncia de Osuna Jaime era necesaria después de cuatro años, el presidente con mayor tiempo en el cargo desde la creación de Cofetel en 1996, y abogó porque el próximo titular sea 'uno de los cuatro que ya están en el pleno, por respeto a sus trayectorias'.

El director de la firma de consultoría The Competitive Intelligence Unite (CIU), Ernesto Piedras dijo a su vez que la renuncia anticipada de Héctor Osuna se da en un momento crítico, por lo que debe completarse el pleno a la brevedad para minimizar el costo de reacomodo y replanteamiento de agenda que trae el cambio de administración.

'Lo recomendable es que la elección del nuevo comisionado sea un proceso bien meditado pero con agilidad en su instrumentación, y aunque la Cofetel puede operar en automático no es sano porque se inyecta cierta incertidumbre en un sector clave de la economía'.

Ambos especialistas coinciden en que el nuevo presidente del órgano regulador, que será elegido en votación al interior del pleno, deberá tener amplia capacidad de gestión, experiencia técnica y jurídica y, sobre todo, visión a largo plazo.

apr