Las cuatro mayores firmas de servicios profesionales del Reino Unido, KPMG, Deloitte, EY y PwC, las denominadas "Big Four", deberán separar sus actividades de auditoría del resto de negocios a partir de junio de 2024, según el planteamiento del Consejo de Información Financiera (FRC por sus siglas en inglés), el regulador independiente del sector en el país.

En este sentido, el regulador británico indicó que las firmas deberán presentar antes del próximo 23 de octubre un plan de implementación y establecer un calendario de transición hasta la separación efectiva a más tardar en junio de 2024 del negocio de auditoría del resto de sus actividades.

"La separación operativa de las prácticas de auditoría es un elemento de la estrategia de FRC para mejorar la calidad y la eficacia de los informes y auditorías corporativas en el Reino Unido", dijo Jon Thompson, director del FRC, para quien el regulador dio el lunes 6 de julio "un paso importante en la reforma del sector al establecer principios para la separación operativa de las prácticas de auditoría del resto de la empresa".

La separación efectiva del negocio de auditoría forma parte de una guía de 22 principios, elaborada por el regulador británico para la reforma del sector y garantizar la máxima calidad de las auditorías en aras del interés y evitando la dependencia de subsidios cruzados en el seno de las entidades.

De este modo, el regulador pide que las firmas levanten "una muralla" alrededor de los servicios de auditoría, que contarán así con una cuenta de pérdidas y ganancias separada, así como con su propio consejo de auditoría responsable de ofrecer una supervisión independiente de la actividad, presidido por y con mayoría de miembros auditores no ejecutivos.

La reforma el sector de auditoría ha cobrado relevancia a raíz de las críticas respecto del papel desempeñado por las firmas responsables en casos como la reciente quiebra de la alemana Wirecard o de las británicas Carillion y BHS.

kg