La importación de gas licuado de petróleo (LP) permite una reducción de hasta 7% en el precio final que dan al consumidor importadores como la compañía mexicana Rivera Gas, que este año aumentará su capacidad de almacenamiento y distribución del hidrocarburo en el noroeste del país, donde llegará a una capacidad instalada de 3 millones 750,000 litros en sus plantas ubicadas en ocho localidades de Baja California, Sonora y Sinaloa, las cuales surte al 100% con gas importado mediante ruedas de los centros logísticos de California con hidrocarburo de origen canadiense y estadounidense.

La empresa tiene un plan de invertir 75 millones de pesos en Baja California en dos etapas: primero, con la puesta en marcha a principios del segundo semestre del año de uno de los proyectos más grandes de la empresa: la planta de almacenamiento y distribución de Tecate, en la cual tendrá un costo de 45 millones pesos, y después con la ampliación de sus demás centros y de sus actividades de distribución en Mexicali (Nogales, Hermosillo, Guaymas, Ciudad Obregón, Navojoa y Los Mochis) en lo que invertirá 30 millones de pesos en los próximos tres años.

De acuerdo con Luis Enrique Rubio, director del proyecto, desde que fue legalmente posible la importación de gas LP, en enero del 2016, Rivera Gas encontró la forma de traer la totalidad del gas que hoy comercializa desde Estados Unidos por carretera, con lo que compite no sólo en calidad sino también en precio en una de las regiones con menos opciones para los consumidores en la república.

Competencia por calidad

Lo que les permite mantener a los clientes a quienes hoy suministra 8,000 toneladas mensuales mediante cilindros y autotanques para el servicio estacionario, es que traen un gas con una composición de 95% propano y 5% butano, que contiene un poder calorífico muy superior al que ofrece Petróleos Mexicanos (Pemex) con una composición de 80% propano y 20% butano. Con la planta de Tecate se plantearon la meta de llegar a una composición de 97-3 y añadirán 1,000 toneladas mensuales más del hidrocarburo en la región.

“Traer el gas por ruedas de Los Ángeles a Tijuana implica recorridos con distancias menores a 250 kilómetros entre punto y punto, lo que sí es conveniente e incluso más barato”, aseguró, “hemos podido mantener e incrementar nuestra cartera de clientes porque les garantizamos gas que rinde mejor”. En cuanto a la competencia, recordó que la zona está dominada por dos empresas que crecieron antes de la reforma (Silza Gas y Zeta Gas) por lo que en conferencia de prensa aseguró que los esfuerzos de la Cofece por investigar y posiblemente sancionar las concentraciones son necesarios .

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