El fondo de inversión Rasaland, que desarrolla dos complejos turísticos en Bahía de Banderas, Nayarit, y Puerto Vallarta, Jalisco, pretende invertir 1,000 millones de pesos en los próximos dos años para la construcción de los primeros hoteles en ambos proyectos.

Este capital se sumaría a los 2,000 millones de pesos que este fondo –integrado por Goldman Sachs, TPG-Axon y Montrica- invirtió desde el 2008 para la compra de 250 hectáreas en Nayarit y 1,200 millones en Jalisco para los complejos La Mandarina y Chalacatepec, respectivamente.

Así, en conjunto, ambos proyectos –aún en fase de diseño- prevén una detonación de inversiones aproximadas por 1,000 millones de dólares, asegura Juan Bremen, socio fundador del fondo.

Comenta que ambos están siendo diseñados bajo un concepto totalmente sustentable y de bajo impacto ambiental para atacar el mercado del turismo ecológico.

Las principales cadenas a las que se buscaría para construir estos dos hoteles (uno por complejo) podrían ser Six Senses o Ritz Carlton, aunque aún está por decidirse.

Añade que 60% del capital será para Chalacatepec, mientras que el resto, en La Mandarina, es para un hotel más pequeño.

EXPERIENCIA LOCAL

El empresario adelanta que, tras un estudio de mercado, el fondo ha detectado que el turista que visita México busca en gran medida el contacto con la cultura local. De esta forma, dice, ambos proyectos buscarán establecer toda una cadena de suministros que sea alimentada por productos de la región y así potenciar los sectores económicos entre agricultores, ganaderos y pescadores.

El entrevistado comparte que la percepción de los inversionistas, a quienes representa, es que México está pasando por un problema de imagen; sin embargo, existe la confianza de que pueda ser solucionado por el próximo gobierno federal.

ANALIZAN MÁS INVERSIONES

Prueba de ello, continúa, es que Rasaland analiza la construcción de un hotel por 1,000 millones de pesos, que podría ubicarse en Los Cabos, Riviera Maya o el DF.

Sin dar mayores detalles sobre el proyecto, Bremer asegura que las costas mexicanas brindan un alto nivel de certidumbre al inversionista, siempre y cuando los factores de conectividad y amenidades estén bien planeados.

erick.ramirez@eleconomista.mx