El Plan de refinación, con el cual la Secretaría de Energía pretende concluir el año con las seis refinerías operando a 70% de su capacidad en proceso de crudo, complicará las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) por una posible reducción de los ingresos que se obtienen por exportaciones petroleras, ya que éstas tendrían que reducirse en más de 40% en volumen con la consecuente caída en valor según las proporciones y previsiones con las que hoy cuenta el país.

Y es que el año pasado Pemex obtuvo ingresos por 26,483 millones de dólares (530,000 millones de pesos, equivalente al gasto de la petrolera para el 2019) por la exportación de 1.184 millones de barriles diarios en promedio de petróleo crudo. Este monto representó 6% de los ingresos por exportaciones totales del país y 2.5% del PIB. En tanto, Pemex produjo 1.883 millones de barriles diarios, con lo que el volumen de exportaciones representó 62% de la producción y el restante 38% fue destinado a la refinación nacional.

El proyecto de refinación que reiteró el gobierno federal el lunes durante la conmemoración del 81 aniversario de la expropiación petrolera contempla llegar a un volumen de proceso de crudo de 1.092 millones de barriles diarios al finalizar el 2019, con las seis refinerías operando a un nivel de 70% de su capacidad, luego de que el año pasado se procesaron 612,000 barriles diarios con la operación de las refinerías a 38 por ciento.

Sin embargo, Ulises Hernández, director de Recursos, Reservas y Asociaciones de la petrolera, dijo al presentar su reporte anual ante inversionistas que este año la extracción de petróleo se situará en 1.773 millones de barriles diarios y según los planes presentados por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para el 2020 esta extracción se elevará ligeramente, a los niveles del 2017, de 1.9 millones de barriles diarios. Lo anterior implica que más de 60% del crudo sería utilizado para la refinación nacional, revirtiendo la proporción actual al dejar el resto para las exportaciones. Así, Pemex deberá reducir sus importaciones en más de 650,000 barriles diarios, es decir, exportar 40% menos volumen de lo que vendió el año pasado al exterior.

A un precio de 55 dólares por barril de la mezcla mexicana (11% inferior al del año pasado, según lo previsto en la ley de ingresos del 2019 aprobada por el Congreso con base en las estimaciones de Hacienda), los ingresos de este año por el mismo volumen de exportaciones que en el 2018 disminuirían a alrededor de 24,500 millones de dólares, pero si se añade que el volumen de exportaciones descenderá en 40%, los ingresos por exportaciones bajarían hasta 16,000 millones de dólares, que es casi la mitad de lo que se obtuvo en el 2018.

Implicaciones en los mercados

Ramsés Pech, analista de Caraiva y Asociados, explicó que la reducción de las exportaciones mexicanas de crudo podría tener a su vez implicaciones en los mercados internacionales, ya que el país es todavía exportador de 3% del crudo que se vende en el mundo.

“El asunto es la decisión de si dejaremos de exportar y si los países de la OPEP y Estados Unidos tienen contemplado este escenario de una pérdida de los barriles de México en el mercado. Porque si fuera así afectaría al mercado internacional y al 2020 le pegaría ligeramente al precio, además de que alguien le quitaría a México esa cuota del mercado”, consideró.

Por otro lado, existe la posibilidad de que el país extraiga más crudo, como se contempla con los nuevos desarrollos, pero dependerá de si se cuenta con los recursos para ello, que a su vez se verán reducidos para el presupuesto del siguiente año por la caída en los ingresos por exportaciones petroleras, consideró.

Cabe recordar que con la caída de 54% del precio del petróleo entre enero del 2014 y el primer mes del año siguiente, Hacienda recortó 124,000 millones de pesos al gasto público en 2015, de los cuales, la mitad correspondió a Pemex.

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