A pesar de que gracias al incremento del precio del petróleo, Petróleos Mexicanos (Pemex) obtuvo mayores ingresos durante el primer semestre del año, volvió a reportar una situación de pérdida neta al cierre del periodo de 49,861 millones de pesos, en contraste con la utilidad de 120,715 millones de pesos obtenida en el mismo lapso del año pasado.

De enero a junio, la estatal alcanzó una cifra récord histórica en ingresos: de 833,570 millones de pesos, superior incluso a ejercicios como el 2012 en que durante la primera mitad del año reportó 816,243 millones de pesos, cuando el precio internacional del petróleo superaba los 100 dólares por barril.

Los ingresos obtenidos en el primer semestre del 2018 fueron superiores en 25% a los del mismo lapso del año anterior. Asimismo, la estatal logró un incremento en la utilidad bruta de sus operaciones en este lapso, que fue de 294,954 millones de pesos, 45% más que la del mismo periodo del 2017.

Según el director corporativo de Finanzas de la estatal, David Ruelas, la disciplina financiera y eficiencias del plan de negocios de la empresa la llevaron a obtener mejoras en rubros como los gastos de ventas, que se redujeron 4% de un año a otro situándose en 11,074 millones de pesos, mientras que los gastos de administración aumentaron sólo 9% en un año, situándose en 64,326 millones de pesos en la primera mitad del año. Sin embargo, Pemex reportó un incremento de 37% en los gastos financieros de la empresa, que se situaron en 78,176 millones de pesos, que fue uno de los factores que influyó en las pérdidas.

Pérdida cambiaria

El otro motivo por el cual la estatal volvió a esta situación fue la pérdida cambiaria relacionada con sus operaciones en dólares, ya que en el segundo trimestre del año el dólar pasó de 18.34 a 19.86 pesos, con lo que en el segundo cuarto del año la pérdida neta fue de 163,172 millones (en contraste con una utilidad de 32,780 millones de pesos en el segundo trimestre del 2017), restando 118,000 millones de pesos a las cuentas de la empresa de abril a junio del 2018.

A partir de la nueva estructura impositiva de la estatal y a partir de la reforma energética (además de que se le ha condonado el pago del dividendo estatal acordado) y de los ajustes que surgieron por las caídas del precio del petróleo en los últimos tres años, Pemex reportó un pago total de impuestos a la utilidad 47% inferior al de hace 10 años, mismo que ascendió a 225,196 millones de pesos.

Sin embargo, este monto fue superior en 10% al que reportó en la primera mitad del año, influyendo también en la pérdida neta de la empresa petrolera.

“Hay que recordar que el principal impuesto es la utilidad compartida que se paga sobre el volumen que se produce, no importa a cuánto ni las condiciones del mercado, entonces, entre más se produce, más se paga y esta situación no va a cambiar con el marco actual”, dijo Ruelas.

Desaparece cogeneración

La subsidiaria Cogeneración y Servicios, a la que se le asignó 0.02% del presupuesto 2018 para Pemex fue extinguida por falta de rentabilidad y pasará a formar parte de Transformación Industrial. Según David Ruelas, en la cartera de Transformación Industrial tendrá más sentido echar a andar los proyectos en stand by como asociaciones con privados para cogeneración derivada de procesos industriales en plantas de gas y refinerías. Actualmente sólo la planta de gas Nuevo Pemex realiza cogeneración.

Esto, de conformidad con los artículos 13, fracciones XXVI y XXIX, y 66, de la ley de Petróleos Mexicanos.

“Bajo las consideraciones actuales del mercado, se estimó que los resultados de Pemex Cogeneración y Servicios no generarían valor económico, ni rentabilidad para el Estado Mexicano”, se detalló en la Declaratoria de Liquidación y Extinción, publicada este viernes el Diario Oficial de la Federación.

En segundo semestre

Pemex levantará capital por hasta 3,500 millones de dólares

Petróleos Mexicanos (Pemex) planea adquirir deuda por entre 3,000 y 3,500 millones de dólares en mercados internacionales en el segundo semestre del 2018, para cerrar el año con suficiente flujo y darles flexibilidad a las operaciones de la administración entrante en cuanto a pagos a proveedores y operaciones, explicó a El Economista David Ruelas, director corporativo de Finanzas de la petrolera estatal.

Por lo pronto, Pemex cerró la primera mitad del año con pasivos totales que superan los 104,000 millones de dólares. “Servirá para financiar las operaciones de la empresa y para tener más holgura en la toma de decisiones, también se trata de contar con recursos en caja y entregar finanzas que permitan flexibilidad en la toma de decisiones”.

En lo que va del año, Pemex captó ya dos emisiones en mercados internacionales. La primera por 365 millones de francos suizos en cuatro tramos, tres a tasa fija y uno variable, y vencimientos al 2025. También obtuvo 3,150 millones de euros de los cuales utilizó 1,000 millones para la recompra de bonos con vencimiento al 2019, con lo que realizó su cuarta recompra de bonos como parte de la estrategia para reducir amortizaciones de deuda adquirida y mejorar las condiciones de plazos y pagos pendientes, detalló el director de Finanzas de la estatal.

Recordó que Pemex tiene 8,000 millones de dólares en varias líneas revolventes de crédito contratadas completamente disponibles, mismas que no pretende utilizar pero que también otorgan la posibilidad de entregar una empresa con liquidez suficiente a la administración entrante. A pesar de las pérdidas del segundo trimestre, el directivo no descarta que la estatal regrese a una situación de utilidad en los ejercicios que restan del año. (Karol García)

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