El accidente ocurrido el 1 de abril del año pasado en la plataforma Ab Kantún en la Sonda de Campeche provocó que el suministro de gas natural para la producción de amoniaco se redujera y hoy se produce 50% menos amoniaco al tenerse detenidas dos de las cuatro plantas con que cuenta el centro petroquímico Cosoleacaque.

Fuentes del complejo explicaron que no tienen gas para poder producir y el efecto es en escalada porque en primer lugar se detiene la producción de amoniaco en el centro procesador pero eso afecta la producción de urea. Otras empresas que se han visto afectadas y que son parte de la cadena del gas natural es el Proyecto de Etileno XXI de Braskem-Idesa que tampoco tiene materia prima para poder operar. Su ventaja es que el contrato que tiene con la petrolera incluye sanciones por incumplimiento.

De acuerdo con el proyecto de Pemex Fertilizantes, la empresa productiva subsidiaria de Petróleos Mexicanos, la producción estimada de amoniaco para producir urea debería estar sobre las 1,500 toneladas anuales con tres plantas trabajando a 100% y en pruebas comerciales para la cuarta unidad; sin embargo, ante la falta de gas natural, se tienen apenas 500,000.

Es decir, se están dejando de producir alrededor de 1,000 toneladas en el complejo de Cosoleacaque. El compromiso que se tuvo desde el año pasado por parte de Pemex Exploración y Producción, a cargo de Javier Hinojosa Puebla quien fue ratificado en su puesto tras el cambio de director general de Pemex fue que en un mes se reiniciarían las operaciones de Ab Kantún; no obstante, hasta la fecha, la producción de gas en la plataforma continúa suspendida.

La crisis desatada por la falta de gas natural en Pemex Fertilizantes le pega directamente a los otros dos proyectos con que se cuenta en la nueva empresa, que son las plantas de producción de urea en el área llamada Pro-Agroindustria.

Las fuentes explicaron que la mayor parte del gas producido y que iba a ser dedicado a Cosoleacaque se ha tenido que meter al sistema nacional del ductos para evitar tener alertas críticas, es decir, se ha sacrificado la parte industrial de Pemex para que los consumidores privados y la Comisión Federal de Electricidad no tengan desabasto del hidrocarburo.

Añadieron que el modelo de negocio está pensado para que todo el gas natural del sur del país se pueda usar para atender la demanda del centro y sur-sureste y que los ductos de importación ayuden a incrementar la capacidad de importación, pero al no haber gas natural proveniente del sur, el mayor volumen se dedica a evitar alertas críticas.

En ese sentido los planes de la empresa contaban con que la estrategia diseñada en su momento por Pemex Gas y Petroquímica Básica en el 2013 funcionaran. En ellos se definía la instalación de estaciones de compresión, el desarrollo de nuevos ductos y ampliación de la capacidad de las interconexiones de importación existentes como ejes del desarrollo para el abasto de gas.

La fuente explicó que a pesar de que sí hay un aumento en la oferta por el lado de las importaciones, no hay capacidad para hacer llegar este hidrocarburo a los centros procesadores porque el proyecto está pensado para ir de sur a norte con el gas.

Cabe destacar que a pesar de que en su primer año de operación Pemex Fertilizantes junto con Pemex Etileno y Pemex Petroquímica tuvieron ventas por 385 millones de dólares, según los Estados Financieros de Pemex, este monto revierte las pérdidas por 553 millones que tuvo un año antes.

Sin embargo, en volumen, este mismo grupo que depende del gas natural para tener buenos resultados tuvo una caída de 7% en su producción por la falta de insumos. La perspectiva que se espera para el primer semestre de este año es que la caída continúe por la menor producción de petroquímicos.