La producción de autos en México cayó 25.9% durante el mes de octubre, tras una serie de paros en algunas de las plantas automotoras por la escasez internacional de semiconductores. 

Durante este décimo mes del 2021 se ensamblaron 257,813 automóviles ligeros, mientras que en el mismo mes del año pasado la producción alcanzó 347,906 unidades, de acuerdo con cifras de la AMIA (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz) reportadas por el Inegi.

En línea con la baja sustancial en la producción de autos, las exportaciones también reigstraron una caída importante durante este periodo; en octubre se enviaron al exterior 224,535 unidades mientras que el año pasado esta cifra fue de 280,474. Una contracción de 19.9 por ciento. 

Esta situación refleja que estos meses han sido incluso peores para la automotriz y otras industrias manufactureras de lo que fue el 2020 con la Covid-19.

General Motos, con las mayores pérdidas

Todas las automotoras, con excepción de Ford Motor y Toyota, fueron impactadas por estas afectaciones en las cadenas mundiales de suministros. En el caso de México la estadounidense General Motors fue la compañía que anotó las caídas más pronunciadas tanto en la producción como el nivel de exportaciones con bajas de 68.6 y 55.2% respectivamente.

Por su parte, firmas como Audi, BMW Group, KIA, Mercedes Benz y Volkswagen registraron caídas de entre 30 y 40%, lo que refleja que el impacto fue similiar en sus niveles respectivos de producción.

En términos absolutos la japonesa Nissan lideró el ensamblaje de autos en las plantas instaladas en México con una producción de 53,918 unidades durante octubre; concentrando también la mayor parte de las ventas en el mercado interno. 

La fusión Stellantis, que incluye las firmas Fiat y Chrysler desde mayo del 2021, logró tomar el segundo puesto de mayor producción de autos en el país con 45,160 unidades. En el tercer puesto la alemana Volkswagen cerró el mes con 25,856 unidades. 

Durante octubre, y a lo largo del 2021, gran parte de las automotoras anunció paros en sus plantas instaladas en México por desabasto de materiales. Por su parte, expertos e instituciones internacionales han señalado esta crisis en las cadenas de suministro como uno de los riesgos para la economía global.