Las 56 empresas que conforman el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG) están “ávidas” por invertir en México, pero están preocupadas por el clima de inseguridad que enfrenta el país y mantienen cautela ante la falta de estado de derecho y condiciones de competitividad limitada, en especial en el tema eléctrico.

Con una participación del 40% de la inversión extranjera en el país, el presidente del CEEG, Alberto de la Fuente, asegura que la incertidumbre generada por la pandemia del Covid-19 ha obligado a las compañías internacionales a revaluar sus capitales a nivel internacional, incluido México, de modo que aún está pendiente el monto de inversión que sería destinado para proyectos mexicanos.

En entrevista con El Economista, el también director general de Shell México, advierte: “En la medida en que el gobierno dé señales de que se respete el estado de derecho y tengamos estabilidad macroeconómica; en la medida que tengamos un gobierno eficaz, las empresas seguirán viniendo a México”.

A casi un mes de tomar las riendas del CEEG, De la Fuente comenta que las empresas aun enfrentan los retos que ha implicado el Covid-19, como es el caso de mantener a su personal vacunado; lograr que las cadenas de suministro estén operando y conservar la liquidez de las empresas, luego de la crisis económica del 2020.

No obstante, dijo, persisten otros retos que arrastra el país. “Un tema que nos preocupa (a las empresas globales) es el de seguridad; desde el traslado que realizan los trabajadores a las empresas, hasta en términos de las operaciones, los bloqueos y que las cadenas de valor puedan conectarse”. Incluso, comenta que el CEEG cuenta con convenios con las autoridades de seguridad pública.

¿Qué tanto impacta la incertidumbre jurídica en los proyectos de inversión del CEEG?

Es una pieza clave. Para nosotros, todo lo que tiene que ver con el estado de derecho y reglas claras, seguridad pública es básico para que las empresas estemos invirtiendo en nuestro país; también es importante la estabilidad macroeconómica y todo lo que tiene que ver con la competitividad.

“Todo lo que tiene que ver con el estado de derecho es clave y es parte de lo que nosotros consideramos parte de los cimientos sólidos que necesita tener México; y si esos cimientos no están bien fundamentados, muy sólidos, es más difícil atraer inversión”, sostiene, aunado a los aspectos relacionados con la competitividad, logística, acuerdos comerciales como el T-MEC, la salud, incluido el tema Covid-19.

Alberto de la Fuente refiere que al ser un grupo de multinacionales que aportan el 11% al PIB, requieren acceso a energía barata y competitiva para poder participar en las cadenas de suministro globales, pues al ser consumidores de energía eléctrica, “lo que buscamos es energía limpia y barata”, acota.

Entre los retos que ha identificado el CEEG para operar en México destaca cómo resaltar las ventajas competitivas que tiene el país para que sigamos siendo atractivos para la inversión. Identificar cualidades para que sigan llegando inversiones. “Tenemos que ser muy cautelosos y seguros de tener esto actualizado para que las empresas podamos seguir viniendo a México”.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx