La Organización Internacional del Trabajo (OIT) pronosticó que se crearán 24 millones de empleos en la economía verde, entre otras razones, a que se están dirigiendo acciones en todo el mundo para limitar el calentamiento global de dos grados centígrados de aquí al 2030.

Lo anterior, detalló en su informe: OIT Perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2018: Sostenibilidad medioambiental con empleo, serán suficientes para compensar la pérdida de seis millones de empleos en otros sectores.

Los nuevos empleos serán creados gracias a la adopción de prácticas sostenibles en el sector de la energía, incluyendo cambios en la combinación de fuentes de energía, la promoción del uso de vehículos eléctricos y la mejora de la eficiencia energética de los edificios.

“Las conclusiones de nuestro informe ponen de manifiesto que los empleos dependen en gran medida de un ambiente saludable y de los servicios que proporciona. La economía verde puede permitir que millones de personas más superen la pobreza y proporcionar mejores medios de subsistencia para esta generación y las futuras. Este es un mensaje muy positivo, una oportunidad en un mundo de opciones tan complejas”, declaró Deborah Greenfield, Directora General Adjunta de la OIT, durante la presentación.

Y en América Latina 3 millones de empleos

A nivel regional, habrá una creación neta de cerca de 3 millones de puestos de trabajo en América, gracias a las medidas adoptadas en la producción y uso de energía, lo que coloca al continente por abajo de Asia y el Pacífico, pero por encima de Europa. En cambio, podría haber pérdidas netas de empleos en el Oriente Medio (-0.48%) y África (-0.04%) si persisten las tendencias actuales, debido a la dependencia de estas regiones de los combustibles fósiles y la minería, respectivamente.

El informe exhorta a los países a adoptar medidas urgentes dirigidas a formar a los trabajadores en las competencias necesarias para la transición hacia una economía más verde y proporcionarles una protección social que facilite la transición a nuevos puestos de trabajo, contribuya a prevenir la pobreza y reduzca la vulnerabilidad de los hogares y las comunidades.

“Los cambios de las políticas en estas regiones podrían contrarrestar la pérdida de empleos prevista o su impacto negativo. Los países de bajos ingresos, y algunos de ingresos medios, siguen necesitando ayuda para desarrollar sistemas de recopilación de datos y para adoptar y financiar estrategias encaminadas a una transición justa hacia economías y sociedades sostenibles, desde el punto de vista medioambiental, que incluya a todos los individuos de todos los grupos de la sociedad”, señaló Catherine Saget, principal autora del informe.

erp