Andrés Manuel López Obrador no tiene una postura radical sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ni pretende negociar ninguna ley, “ni la de la gravedad”, afirmó Javier Jiménez Espriú, asesor del candidato presidencial en temas de comunicaciones y transportes.

Llamó a los empresarios y al gobierno federal a instalar a la brevedad la mesa técnica para un acuerdo de entendimiento, a fin de que no haya incertidumbre entre inversionistas y constructoras.

“(Para) que cuidemos los recursos, y preservemos la garantía de los inversionistas y de los constructores. Que preservemos el Estado de Derecho, pero que también asumamos la responsabilidad del Estado de darle garantías a los ciudadanos de que los recursos sean en beneficio de ellos, y no que se quiebren”, refirió.

Entrevistado por El Economista, Jiménez Espriú insistió en la revisión de los contratos para descartar temas de corrupción, y que esto sea uno de los ejes en el diálogo tripartita. “Nuestra disposición es que toda la discusión del aeropuerto sea transparente, clara, plena y que se entere todo el mundo de qué se trata este proyecto y cuáles son las consecuencias”.

Refirió que López Obrador no pretende cancelar por cancelar la actual obra: “no tengo objeción en cuanto al proyecto (que hicieron Norman Foster y Fernando Romero), a mí me gusta, está muy bonito”.

“De lo que no nos van a convencer, y eso se los digo con toda claridad, es de que este país gaste 250,000 millones de pesos en el aeropuerto. (...) Eso de decir que no ha variado la cifra (de costo) es una barbaridad, es una falsedad, es una verdad a medias.

Hoy en lugar de 169,000 millones de pesos, pasó a 250,000 millones de pesos, pero no me vengan a decir: ‘no ha variado la cifra’. Eso es una falsedad.”, sentenció.

Jiménez Espriú añadió que López Obrador no pretende imponer su idea para resolver el problema de saturación aérea. “No se trata de decir: vamos a quitar este aeropuerto para poner el que nosotros queremos”.

Incluso, indicó que si su propuesta de Santa Lucía no cumple con los requerimientos aeronáuticos, y no procede técnicamente, “no vamos a hacer una barbaridad como la que están haciendo aquí”.

Aseveró que si bien el tipo de suelo de Texcoco es lacustre y sísmico, la ingeniería puede resolver ese problema. “Se pueden hacer castillos en el aire, se pueden hacer aeropuertos en el mar, en la ingeniería todo se puede. ¡Sí, claro!, pero lo que cuestan, y lo que nos va a costar en el futuro el mantenimiento”.

Reconoció el prestigio de MITRE como centro de investigación aeronáutica, aunque consideró que en su evaluación sobre la localización del nuevo aeropuerto se ocuparon únicamente del espacio aéreo y no de las complicaciones del suelo y el subsuelo.

¿Están cerrados a que pueda continuar la construcción del nuevo aeropuerto?, se le preguntó.

“Nuestro problema es que nosotros estamos absolutamente convencidos de que es una aberración, tanto técnica como económica, y se perdería mucho dinero. ¡Perdón!, pero no se puede plantear seguir echándole dinero bueno al malo; es un pozo sin fondo”, aseveró.

¿Y a que su propuesta de Santa Lucía sea técnica y financieramente inviable?

“Claro que no. Sería absurdo que nos encerremos. Encantados de discutir”.

Se les acusa una postura radical en este tema...

“No, no es postura radical, es una postura abierta, clara y dispuesta a discutirla ampliamente. Radical es la otra (la del gobierno federal), que dice: no, no discutamos, eso ya se decidió, y ya, ahí muere”.

¿Cuál es el mensaje para los empresarios?

“El mensaje es: nosotros, de buena fe, propusimos esto (el diálogo). De buena fe estamos listos para discutirla. Pero según estamos viendo, ya cambió el asunto, seguramente ahora que volvamos de este descanso (de Semana Santa), le preguntaremos al Consejo Coordinador Empresarial cuáles son los pasos para hacer realidad esos propósitos que aceptamos en esa reunión, y ya nos dirán”.

mesa de análisis

Espero que el CCE cumpla compromiso: AMLO

El candidato presidencial de Morena, PT y Encuentro Social, Andrés Manuel López Obrador, ofreció al gobierno federal y a los empresarios llegar a un “acuerdo de entendimiento” sobre la viabilidad de construir dos pistas aéreas en Santa Lucía, o bien, continuar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Mediante un video en sus redes sociales, el abanderado presidencial dijo que no es su interés fomentar la incertidumbre entre los inversionistas del NAIM y pidió al Consejo Coordinador Empresarial instalar a la brevedad la mesa de trabajo que acordaron el pasado viernes.

“Yo espero de manera paciente que se cumpla el compromiso que hizo Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinación Empresarial, para que se forme una comisión tripartita del gobierno actual, de nosotros y del Consejo Coordinador Empresarial para revisar la construcción del nuevo aeropuerto de Texcoco, que se conozcan los contratos, se transparenten, y se analice la viabilidad de esta obra que se estima costaría alrededor de 300,000 millones de pesos.

“Estamos hablando de una inversión cuantiosa, y no queremos que se convierta en un elefante blanco, no queremos mucho menos que sea una especie de Fobaproa”, comentó.

López Obrador afirmó saber que empresarios como Carlos Slim, Carlos Hank Rhon e Hipólito Gerad, excuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari, son inversionistas del nuevo aeropuerto, y consideró que ninguno de esos empresarios podría estar en contra de que se revisen los contratos para evitar actos de corrupción. (Con información de Jorge Monroy)

Análisis del NAIM

Anaya dice sí a revisión de contratos, no a mesa

El candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), Ricardo Anaya Cortés, se mostró a favor de que se revisen los contratos generados para la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, al tiempo que descartó participar en la mesa para analizar la viabilidad de la obra convocada por Andrés Manuel López Obrador.

En conferencia con medios, el panista fue enfático al decir que no debe estar a discusión si se realiza o no la obra, ni que se revisen o no los contratos de la misma; ambas cosas deben suceder.

Se “sabe que ha habido mucha corrupción en este gobierno y por lo tanto por su puesto que es imperativo el revisar cada uno de los contratos para asegurarnos de que se hayan firmado en términos de ley y que se estén cumpliendo de manera puntual”, dijo.

Asimismo, el expresidente panista refirió que la mesa propuesta por López Obrador para verificar la viabilidad o no de la obra no tiene un sustento claro, ya que, apuntó, a pesar de que se convocó a una mesa de análisis con la Iniciativa Privada, no corresponde a esta última decidir si una obra se realiza o no.

(Con información de Héctor Molina)

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