México propuso a la Unión Europea (UE) especificar más los nombres de las indicaciones geográficas para ser aprobadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, como parte de la actualización del Tratado de Libre Comercio entre ambos (TLCUEM).

“Vivimos en dos grandes parámetros de este reconocimiento: el sistema estadounidense, que protege marcas, y el sistema europeo, que protege denominaciones de origen o indicaciones geográficas”, dijo el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en una entrevista radiofónica.

La Unión Europea propuso a México una lista de 354 nombres de productos en los que busca el reconocimiento y protección como indicaciones geográficas, algunas de las cuales ya han sido objetadas en Estados Unidos.

Entre los productos que quiere proteger la Unión Europea están los siguientes: el queso duro de oveja manchego (España), el queso azul de oveja roquefort (Francia), el queso duro de vaca gruyere (Francia), el jamón de cerdo Prosciutto di Parma (Italia), el vino champagne (Francia), el queso duro de vaca asiago (Italia) y la cerveza Bremer Bier (Alemania).

“Es muy difícil aceptar una indicación geográfica que genere una confrontación directa con marcas y derechos adquiridos durante mucho tiempo. Probablemente ahí va a requerir un esfuerzo más profundo, ser más específico, como queso manchego añejado de oveja, algunas cosas mucho más particulares que sí realmente describan la denominación de origen”, argumentó Guajardo.

Los grupos negociadores del TLCUEM continuaron avanzando a través de videoconferencias y se reunirán nuevamente a partir de esta semana en Bruselas, Bélgica, con el fin de perfilar un posible cierre de negociaciones durante las reuniones que tendrán Ildefonso Guajardo, y su contraparte, Cecilia Malmström, en la semana del 18 de diciembre, también en Bruselas.

Una indicación geográfica es aquella que identifica un producto como originario del territorio de un país o de una región o localidad de ese territorio, cuando determinada calidad, reputación u otra característica del producto sea imputable fundamentalmente a su origen geográfico. Según Guajardo, el queso de feta no tiene una gran tradición en la industria láctea mexicana, por lo que no tendría ninguna cuestión de rivalidad con las marcas adquiridas; sin embargo, hay otros casos, como el queso manchego, donde sí habría problemas para reconocerlos como indicaciones geográficas.

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