México lidera la resiliencia en la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) en el contexto de las afectaciones del Covid-19 en 2020 destacó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en un informe difundido este miércoles.

Con las últimas cifras disponibles sobre los principales países receptores de IED en la región, México registró el menor descenso interanual, de -6% al tercer trimestre de 2020, a 23,000 millones de dólares.

En contraste, Brasil sufrió un descenso de 45% en este indicador, a 28,000 millones de dólares de enero a octubre.

En el acumulado hasta el tercer trimestre del año actual, las llegadas de IED a Chile disminuyeron 33%, las de Colombia bajaron 50% y las de Perú retrocedieron 72%, a tasa interanuales.

Por último, de enero a junio, la captación de IED de Centroamérica se redujo 47%, la de Argentina cayó 35% y la de El Caribe fue menor en 27 por ciento.

México lidera la resiliencia en IED en América Latina”, dijo la secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, en una conferencia de prensa.

Específicamente sobre México, Bárcena expuso que cuenta con ventajas como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); la cercanía con Estados Unidos, que le permitirá a traer proyectos en el contexto del nearshore (deslocalización); su capacidad industrial, y su mercado interno.

“En el nearshoring el gran ganador es México”, comentó Bárcena. “El menos afectado es México; es un país que sigue teniendo muchas ventas en la reconfiguración geográfica del mundo”.

A nivel global, los flujos de IED cayeron 49% en el primer semestre de 2020 en comparación con 2019 (seis meses del promedio de todo el año), según estadísticas de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Sus proyecciones para todo el año son una disminución de entre 30 y 40% en las corrientes globales de IED.

Particularmente, la UNCTAD pronostica que durante 2020 la IED en América Latina disminuirá entre 40 y 55 por ciento.

La Ley de Inversión Extranjera de México establece un marco legal diseñado para fomentar la inversión extranjera en México y para imponer ciertas restricciones limitadas a la inversión extranjera en México.

Por ejemplo, la Ley de Inversión Extranjera permite a los inversionistas extranjeros poseer 100% del capital social de una empresa mexicana si se cumplen ciertas condiciones.

La Ley de Inversión Extranjera también detalla qué actividades económicas están reservadas exclusivamente para el gobierno o para los inversionistas mexicanos. También delinea ciertas actividades en las que la inversión extranjera no puede exceder 10, 25, 30 o 49% de la inversión total sin la aprobación de la Comisión de Inversiones Extranjeras.

roberto.morales@eleconomista.mx