México logró una producción histórica de vehículos pesados durante los primeros cinco meses del 2019, al ensamblar 85,965 unidades, que representa incremento de 42% respecto al mismo periodo del 2018, derivado de la demanda del mercado estadounidense ante el cambio de tecnología más amigable con el medio ambiente, reportó la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

El ensamble de vehículos pesados de enero a mayo del 2019 superó en 3% a la producción récord que alcanzó la industria nacional durante el 2015, cuando fabricó 83,546 unidades, y que después decayó a niveles de 55,468 unidades en el 2017.

La industria de camiones pesados exportó 69,822 unidades, lo que significa un incremento de 35.24% respecto al 2018. No obstante, dicha cifra sigue por debajo del récord de ventas externas registradas en el 2015, cuando se alcanzaron 71,808 unidades exportadas de enero a mayo en dicho lapso. Miguel Elizalde, presidente ejecutivo de la ANPACT, explicó que “el incremento en las exportaciones durante los primeros cinco meses del año obedece a la demanda de vehículos pesados por parte del mercado de Estados Unidos, lo que a su vez ha impulsado la producción durante ese periodo”.

México es un gran productor de vehículos pesados en el mundo y es el líder exportador de tractocamiones, después de haber desplazado a Alemania en ese rubro.

La industria mexicana produjo 18,566 vehículos de autotransporte durante mayo pasado, lo que representa un aumento de 57.78%, respecto al mismo mes del año pasado. Asimismo, en el mes de mayo se exportó un total de 14,389 unidades, lo que significó un incremento de 45.36%, con relación al mes de mayo del 2018.La exportación durante mayo es 4.2% mayor a la registrada en el 2015, año cuando tocó el máximo número de producción, con 13,797 camiones. Pero si se compara el dinamismo exportador del sector desde hace nueve años, se observa que la industria de pesados elevó 192% sus ventas al exterior, en donde a EU se envía 90% de la fabricación.

Elizalde dijo que para no bajar el ritmo que mantiene la industria durante el 2019, el reto está en aprovechar, en beneficio del pueblo mexicano, la tecnología vehicular más limpia del mundo que hoy se produce en México, pero en su mayoría se exporta.

Para ello, “es fundamental contar con disponibilidad total de diésel ultra bajo azufre (DUBA) para el funcionamiento de estas tecnologías limpias. La disponibilidad del diésel UBA y la renovación sistemática de la flota tendrían beneficios para la salud de los mexicanos, pero también nos ayudarían a absorber posibles desaceleraciones en la demanda por parte de nuestros socios comerciales”.

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