Cuando una persona quiere bajar de peso y tonificar músculos, se dedica de forma disciplinada a hacer ejercicio, lo mismo quien busca ser el mejor en un deporte, y es este principio que deben tomar los estrategas para convertirse en los mejores, practicar el management fitness.

“Si se quieren desarrollar músculos estratégicos, hay que practicar sistemáticamente en la aplicación de modelos, conocer el entorno, saber qué hace la competencia y entender los cambios que surgen constantemente”, dijo Santiago Iñiguez de Onzoño, presidente de IE University y experto en desarrollo directivo. 

Destacó que al crear estrategias para una empresa, primero hay que entender que éstas tienen que tener una visión, qué se quiere no sólo en el momento, sino a futuro. Aunque parece sencillo, muchas veces la estrategia no se realiza correctamente.

Por ello, lo primero que se debe tener en cuenta, especialmente los CEOs es entender cómo funciona el entorno, comprender qué es cambiante y que toda planeación siempre requerirá reposicionamiento porque seguir igual todo el tiempo no es una estrategia ni genera beneficios.

Santiago declaró que uno de los líderes que ha logrado crear una estrategia exitosa es el mexicano Emilio Azcárraga, presidente del Consejo de Administración de Televisa, quien tuvo la capacidad de entender el entorno y los cambios, con lo que logró crear una empresa exitosa referente en el país y en el mundo.

“Los emprendedores buscan todas las oportunidades que se presentan y el CEO debe tener la visión de entender oportunidades que se pueden plantear en un momento determinado”, dijo el experto.

Santiago Iñiguez de Onzoño dijo que tampoco se trata de adivinar el futuro para saber qué sucederá en la empresa, sino de ejercitarse en la práctica de modelos de análisis estratégicos, entender el sector y seguir lo que hace la competencia.

Elementos estratégicos 

Para la creación, los estrategas deben considerar diversos aspectos, siendo uno de los principales la moralidad, la clave para el crecimiento porque no tenerla afectará gravemente a la organización y su reputación.

“Hay que actuar moralmente, sistemáticamente, porque esto dará valor a largo plazo”.

En este sentido, hay que cultivar valores básicos en la vida como compasión, conciliación e incluso el amor, desde la forma de ver a lo mejor de los demás, desde sus virtudes y fortalezas, y valorarlos.

kg