Estévez.Jor Servicios es una pequeña compañía de telecomunicaciones con origen en el centro de México, pero también podría considerarse una gran pionera después de atreverse a colocar prácticamente sólo mujeres en su directorio y promover financiamientos a empresas y gobiernos que le puedan entregar contratos de conectividad. Su bolsa de financiamientos para este año suma casi 600 millones de pesos y su intención del año está en expandirse por el sureste de la República desde la sede en Tlalnepantla y reforzar su estructura corporativa, de la mando aquí de María Fernanda Estévez, su primera directora mujer en 15 años de existencia.

Esta es una compañía que desarrolla, instala y mantiene en funcionamiento redes de telecomunicaciones desde cables de fibra óptica. Infraestructuras que pueden estar sobre o bajo tierra o por el aire y en el agua. Estévez.Jor Servicios dice haber construido 2,300 kilómetros de red en 2020, para extender la conectividad de servicios esenciales como Internet, telefonía y las aplicaciones de salud a distancia que sirvieron en el año de la pandemia.

Su capacidad anual para la construcción de redes fue de 300 kilómetros cuando inició operaciones y hoy esa fuerza de trabajo rebasa los 4,000 kilómetros por año. Ello se refleja en que sus primeros contratos acumulaban todos juntos un valor de 40 millones pesos al año y hasta 1,000 millones de pesos anuales una década después. Televisa, Totalplay, Iusacell, Huawei, AT&T, Telmex y Altán están entre los que algunas vez han sido sus clientes, y ahora Estévez.Jor Servicios quiere dejar de ser una empresa “subcontratista de la subcontratista” en la cadena de valor de telecomunicaciones, dice María Fernanda Estévez.

—Una mujer fue recientemente anunciada como la jefa de la tercera compañía celular más importante de México… Desconocía que había otra directora en otra empresa de este mismo sector; creo que nadie hizo eco de ello…

—Mi nombramiento ocurrió el 8 de marzo, un día muy emotivo y aunque no conozco, por ahora, otras mujeres directoras en empresas de este mismo sector, debe haberlas por allí. Mientras aquí, si bien no tengo mujeres que están en la construcción y en la manipulación de la fibra óptica; es decir, empalmadoras, sí tenemos mujeres en otros cargos. Mi subdirectora de operaciones es mujer; una mujer está al frente en el área de derecho de vía y mi directora del área legal también es mujer. Si bien el dueño es hombre, esta es una empresa igualmente dirigida por mujeres y tomando una visión que construya empresa, independientemente del género.

—Perdone mi imprudencia… Pero en esta industria, allí donde se coloca el ducto y se cuelga el cable aéreo, todo se lo han tomado los hombres… ¿Cómo le está haciendo para ganarse el respeto y la confianza de ellos?

—Tengo el respaldo de mis compañeros hombres; de todos. Ellos, especialmente, me han estado apoyando en esta transición y allí, donde me atore, explicándome. Yo no voy con un tema de género con ellos, sino con una idea de trabajar fuerte; con inteligencia y trato igualitario.

Para caminar en este mundo de hombres y como mujer, también hay que tener carácter porque hay una oportunidad muy amplia de aprendizaje y para crecer la equidad de género. Yo veo un cambio generacional en mis contemporáneos; los veo con otro tipo de mentalidad y con un desenvolvimiento profesional. Que este nombramiento se haya hecho el 8 de marzo, que una mujer tome la dirección de la empresa, es además una acción muy humana de la compañía y dice que los cambios empiezan desde la cabeza. Yo quiero aprovechar esa oportunidad para aprender; es lo que debemos hacer todas las mujeres en telecomunicaciones y en todas las industrias. Los lugares no se nos están negando.

Las mujeres tenemos la capacidad de emprender en telecomunicaciones y dirigir telecomunicaciones. Pensar diferente no tiene que ser negativo y gestionar distinto puede ser positivo. Como un ejemplo, las naciones que mejor han sabido responder a la pandemia están dirigidos por mujeres.

—Su empresa tiene capital humano con 25 años de experiencia en este sector y unos quince de operación como tal, ¿qué tarea tiene entonces usted para mantenerla viva más tiempo?

—Ahora, vivimos una etapa de transición de una a otra dirección; esa es la primera tarea, con entrar de lleno en la negociación de contratos y amarrar los temas de logística. Y la siguiente es afinar más la estructuración de las operaciones para salir al mercado más como una empresa bien conformada, con sus áreas bien definidas. Aquí debo demostrar mi capacidad para estructurar un negocio en una industria que es tan compleja como las telecomunicaciones y combinarla con un ambiente muy humano, porque nuestros trabajadores son lo que más nos importa. Éste es muy escaso hoy y hay que cuidarlo, dándole mayor dignidad; cuando digo que debemos mejorar calidad, eso tiene que ver también con los trabajadores.

—¿Por qué dice que es una Pyme, si ya ha conseguido contratos en prácticamente todo el país?

—Somos una empresa solidificada desde hace más de once años y con ejecutivos con más de 25 años de conocimiento. Somos una empresa con alrededor de 300 empleados, con proyectos realizados o en campo en Aguascalientes, Puebla, Toluca, Nuevo León y la Ciudad de México. Y también contamos con especialidad en todas las áreas de este giro: trámites de derechos de vías, ingeniería, supervisión, calidad de normas, servicio médico y hasta contamos con un centro de herrajes que nos ha ayudado a posicionarnos. Empezamos siendo una subcontratista de la subcontratista y ahora queremos tomar el camino para ir además con los grandes del sector, es el camino donde queremos ir.

Para hacer todo eso, tenemos que trabajar en mejoras continuas de los ciclos de trabajo y revisar dónde tenemos que ajustar. Ya hemos logrado hacer un conocimiento muy fuerte en gestión de permisos, diseño y construcción de infraestructura de redes, pero ahora queremos hacer diagnósticos internos sobre ciertas áreas que nos pueden dar mayor oportunidad para expandirnos, por eso es que una de nuestras metas es volvernos una empresa con procesos equivalentes a un nivel corporativo.

—Para eso que usted busca hay obstáculos, dentro y fuera de una organización…

—Afuera los retos principales son encontrar los permisos, son trámites muy complejos, muchas veces sin o poca transparencia y casi nula agilidad, pero cuando llegan esos permisos, nuestro personal apresura su misión, porque así lo hemos formado y eso es lo que tiene que ver con nosotros de manera interna. Lo que queremos es tener calidad en nuestro trabajo y que nuestros trabajadores crezcan con nosotros

—Decía antes que tiene la intención de ir lejos, ¿quiere decir esto que su interés son sólo las mega empresas del sector o crear alianzas?

—Hemos platicado algunos proyectos con otras empresas, como una forma para crecer, pero no hay claridad con esta pandemia y por eso, mientras, algunas de esas alianzas no se han concretado hoy.

Nuestra idea, como Estevez.Jor Servicios, es ir hacia afuera. Nos hemos concentrado en el centro, pero estamos viendo la expansión hacia el sureste, a lugares como Tulum y otras zonas de Chiapas también; alrededor de San Cristóbal de las Casas ya hemos trabajado algo. Queremos que en toda esa región conozcan nuestros múltiples métodos para hacer infraestructura en toda esa geografía.

—¿Cree que haya interés por ustedes allá? ¿Qué más haría para que les prestaran un poco de atención?

—Nosotros hemos procurado mantener finanzas sanas y por eso, incluso, estamos en capacidad de financiar ciertos proyectos que tengan el interés de enlazar a México. Empresas privadas y gobiernos de municipios pueden aprovechar nuestro conocimiento en construcción de infraestructura y, en el caso de ellos, llevar cobertura a comunidades rurales y para los otros, apoyarlos con sus negocios rentables. Estamos listos para apoyar a quien lo quiera, gobierno o empresa privada. Para nosotros también es una forma de crecer y para ellos es una forma de enlazar.