La pandemia modificó aceleradamente el comercio interno; aunque comprar o vender cosas o servicios por internet ya se hacía popular en México, la llegada de la Covid-19 intensificó esta tendencia. 

Durante junio del 2021, el índice de ingresos de las ventas por internet, televisión o catálogos tocaron un nuevo máximo histórico (desde 2008) ubicándose en 871 puntos de un umbral base de 100, de acuerdo con información de la Encuesta Mensual de Empresas Comerciales (EMEC) del Inegi.

Por su parte, el nivel de ingresos del comercio total minorista se ubica en 114 puntos. 

Estas cifras reflejan cómo el comercio electrónico y otros canales no físicos de compra-venta crecen a un ritmo especialmente rápido que se intensificó en los últimos dos años, en donde prácticamente todos los meses se registran avances de doble dígito. Mientras que para el comercio total todavía existen algunos retos en medio de su proceso de recuperación pospandemia.

Los ingresos generados por el e-commerce en junio de este 2021 registraron un crecimiento de 38% respecto del mismo mes del año pasado. Y un avance inmediato de 7.4% respecto de mayo del 2021.

A pesar de que todavía existen muchos retos para el e-commerce, como el nivel de confianza de los consumidores en las plataformas, el acceso efectivo a internet o la bancarización; con la pandemia se han observado cada vez más usuarios del comercio en línea y se espera que su aportación al PIB nacional continúe creciendo. 

En 2019, el dato más reciente disponible, el comercio oficial en línea aportó 6 de cada 100 pesos a la economía mexicana.