La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y tres de los cuatro contratistas que se habían emplazado a arbitrajes internacionales: Carso, TransCanadá y IEnova, llegaron a acuerdos para reiniciar la operación de gasoductos detenidos, con modificaciones en las fórmulas tarifarias que significarán ahorros de 4,500 millones de dólares para la estatal.

De acuerdo con el director general de la CFE, Manuel Bartlett, cada contrato contó con nuevas cláusulas específicas, pero los principales acuerdos giraron en torno a una reducción de tarifas, que ahora se aplicará únicamente al transporte del hidrocarburo a precios de mercado y no como tarifa de inversión para futura compra contratada de la infraestructura por parte del Estado, además de tarifas fijas a través del tiempo y cláusulas de desistimiento de controversias futuras.

“El acuerdo entre la CFE y las empresas transportistas es definitivo. El concepto de tarifa deja de ser una tarifa de inversión para ser una tarifa de transporte de gas a la CFE. Esto baja la tarifa, se cambia el concepto y a las empresas se les permite la inversión sobre los ductos”, explicó Bartlett en la conferencia de prensa presidencial.

A las negociaciones se añadieron condiciones como un uso más funcional de los gasoductos para que cuando no se estén utilizando, sobre todo en Estados Unidos, se renten a terceros, lo que implicará compartir los ingresos con la estatal eléctrica hasta en 50% del ingreso bruto.

Tras evaluar las condiciones de cada tramo, como la orografía, el volumen, los diámetros contratados y las complicaciones sociales que han enfrentado los tramos, que en total suman 4,483 kilómetros, se renegociaron también aspectos como la ampliación de cinco o 10 años del contrato o mayor volumen de transporte en algunos casos.

Así, el 8 de julio se llevó a cabo la primera de éstas y en total se realizaron tres reuniones generales y 16 con cada una de las transportistas.

Durante su conferencia de prensa matutina diaria desde Palacio Nacional, López Obrador destacó que el acuerdo logrado demuestra que a través del diálogo se puede llegar a acuerdos favorables para México, sin tener que acudir a instancias internacionales. El primer mandatario reconoció que Grupo Carso fue el primero en llegar al acuerdo con la CFE, lo que marcó la pauta para llegar a los acuerdos posteriores.

“Se logró, por fin, un acuerdo. Quiero señalar o subrayar que esto fue posible por la voluntad, la disposición al diálogo de los empresarios”.

En la conferencia matutina frente a la prensa estuvieron presentes también, así como durante toda la renegociación de los referidos contratos, Carlos Salazar y Antonio del Valle, presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), respectivamente, a quienes agradeció el presidente todo su apoyo.

La conclusión de estas negociaciones permitirá el transporte de 8,200 millones de pies cúbicos de gas natural de los cuales 63% estará destinado a plantas de ciclo combinado de la CFE y el resto para la industria.

El primer tramo que entrará en operaciones en aproximadamente una semana será el gasoducto marino Sur de Texas Tuxpan, operado por el consorcio Infraestructura Marina del Golfo compuesto por las empresas IEnova y TC Energía (TransCanadá). Este tramo de 800 kilómetros y una inversión de 2,500 millones de dólares llevará 1,040 millones de pies cúbicos (de los 2,600 de capacidad comprometida inicialmente) de gas natural a 14 centrales de generación eléctrica, volumen equivalente a 40% de las necesidades del Golfo y el centro del país, además de que puede ampliarse a la Península de Yucatán.

Sigue negociación con fermaca

En tanto, continúa el proceso de negociación con la mexicana Fermaca, que cuenta con dos tramos: La Laguna-Aguascalientes y Villa de Reyes-Aguascalientes-Guadalajara, con tramos de 600 y 305 kilómetros, además de inversiones adjudicadas de 473 y 294 millones de dólares y capacidades de 1,189 y 886 millones de pies cúbicos, respectivamente.

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