El presidente ejecutivo de Chrysler Group LLC, Sergio Marchionne, reiteró el martes que la compañía no está trasladando la producción de vehículos de su marca Jeep de Estados Unidos a China, luego de que el tema fuera mencionado durante la campaña presidencial estadounidense.

En un comunicado publicado el 25 de octubre, Chrysler rechazó las declaraciones que hizo ese día el candidato presidencial republicano, Mitt Romney, ante una multitud en Ohio, de que la compañía estaba pensando transferir toda la producción de la marca Jeep de Ohio a China.

Marchionne dijo a sus empleados a través de un correo electrónico el martes que "me sentí obligado a reformular inequívocamente nuestra posición: la producción de Jeep no será trasladada de Estados Unidos a China".

En declaraciones la semana pasada ante una multitud en Defiance, Ohio, Romney dijo que leyó un artículo que daba a conocer que la marca Jeep de Chrysler estaba considerando transferir "toda la producción a China".

Más tarde, la campaña de Romney difundió un anuncio publicitario que si bien no reiteraba el tema del traslado de producción desde Ohio afirmaba que Chrysler estaba considerando fabricar la marca Jeep en China.

Por su parte, la campaña del presidente estadounidense Barack Obama, en su propio anuncio publicitario, dijo que Romney estaba haciendo "un falso reclamo" y destacó que Chrysler había desafiado las declaraciones de Romney.

Ohio es considerado por muchas encuestadoras políticas como uno de los varios estados decisivos en la elección presidencial del próximo martes.

Chrysler pasó a ser controlada por Fiat SpA tras recuperarse de una bancarrota en el 2009, cuando la compañía italiana se hizo de una participación del 20 por ciento. Marchionne es el presidente ejecutivo de Chrysler y de Fiat.

Desde entonces Fiat ha aumentado su participación al 58.5% luego de alcanzar varias metas, entre ellas construir un vehículo compacto con eficiencia energética fabricado en Estados Unidos y aumentar las ventas fuera del país.

MFH