Los bajos niveles de inversión, la incertidumbre y la ausencia de Estado de Derecho complican las posibilidades de aumentar la generación de empleos formales, aseveró el sector empresarial.

“El entorno económico y la expectativa de un magro crecimiento para los siguientes años plantea un escenario complejo para el mercado laboral”, afirmó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

A través de su análisis semanal, los especialistas destacaron que la responsabilidad del gobierno es clara, de modo que se requiere de políticas públicas dirigidas a impulsar el empleo.

“El cambio de la tendencia del crecimiento para salir del estancamiento dependerá en buena medida de las políticas públicas que instrumente en el sentido de establecer un ambiente de negocios idóneo para la inversión y un entorno de seguridad y Estado de Derecho. La incertidumbre que hasta ahora perciben los mercados naturalmente mantiene el nerviosismo entre los inversionistas y pospone sus decisiones de inversión”, acotó.

De acuerdo con el CEESP, un aspecto que hace más evidente la precarización del mercado laboral es el universo de trabajadores en condiciones críticas, es decir, que se encuentran “trabajando menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más los que trabajan más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y los que laboran más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos”.

En este contexto, expresó, las perspectivas de mejoría del bienestar de los hogares y de reducción de la pobreza se ven fuertemente restringidas.

En cuanto a la actividad productiva, no hay señales de un repunte en el corto plazo. Las cifras más recientes muestran que en septiembre la producción continúa a la baja al registrar una caída anual de 2.0%, con lo que acumuló doce meses consecutivos con variaciones negativas.