En la mesa de renegociación del TLCAN, México debe reafirmar su compromiso con el libre comercio y en caso de ver amenazados sus intereses, debe estar dispuesto a salir de la negociación y del tratado, coincidieron empresarios y analistas.

Para los miembros de la iniciativa privada, la etapa de la incertidumbre sobre la línea a seguir con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha pasado pues ya es un hecho que se revisará y ahora con la toma de posesión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arranca un proceso de trabajo conjunto para resolver los retos de la relación bilateral, en el que México defenderá el libre comercio con miras a generar empleo, inversión y crecimiento económico de los países.

El discurso de toma de protesta de Trump como nuevo presidente de Estados Unidos no causa ninguna sorpresa , sostuvo el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, pues confirma las posiciones que ya se conocían desde su campaña electoral el año pasado.

Los empresarios mexicanos nos hemos preparado, desde hace meses para que cada sector de la economía siga fortaleciéndose, independientemente de las medidas que puedan tomarse en el exterior. Si bien será una negociación compleja, nosotros estamos preparados , acotó.

De acuerdo con Luis de la Calle, exnegociador del TLCAN por la parte mexicana a principios de los 90, México debe adoptar cinco principios en torno al proceso negociador: 1) reafirmar el compromiso de nuestro país con la apertura comercial; 2) poner acento en la implementación de reformas estructurales para elevar la competitividad; 3) no aceptar ninguna modificación que sea contraria a nuestros intereses y estar dispuestos a abandonar la negociación de ser necesario; 4) acudir con una lista de intereses ofensivos y no esperar a escuchar los planteamientos de EU y 5) buscar una diversificación, pero no sólo de exportaciones, sino de importaciones.

El ahora socio de la consultoría De la Calle, Madrazo y Mancera recordó que, aunque existen grandes asimetrías con EU como negociadores, México también puede afectar a EU retirándole sus preferencias arancelarias, ya que nuestros aranceles fuera del TLCAN son relativamente más altos que los que impondría EU de cancelarse el tratado, lo cual afectaría sensiblemente a productores estadounidenses de áreas como la agrícola, en la que México es el primer mercado.

Si EU decide cerrarse, México debe asegurar a los actores económicos del mundo que el país seguirá siendo una economía abierta. México debe tener una posición muy firme y lo primero es asegurar que permaneceremos abiertos, de lo contrario, caemos en su juego y vamos a perder , afirmó.

Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), consideró que frente al proteccionismo comercial que pretende el nuevo gobierno de Estados Unidos, México debe mandar un mensaje de compromiso con el fortalecimiento de la integración regional que contribuya a que América del Norte continúe siendo una región competitiva a nivel mundial.

El sector industrial mexicano consideró que la agenda bilateral, la cual arranca esta semana con la asistencia de los secretarios de Economía y Relaciones Exteriores a la Casa Blanca, debe privilegiar la negociación a partir de los principios de cooperación y entendimiento como corresponde a naciones soberanas que comparten más tres mil kilómetros de frontera.

Durante los últimos cinco años, el valor de la relación comercial entre México y EU ha sido de aproximadamente 500,000 millones de dólares promedio anual.

Expresamos nuestra colaboración plena y respaldo absoluto al gobierno de México en la definición de las acciones y estrategias que decida emprender en materia diplomática, comercial, migración y seguridad fronteriza, entre otros, para atender la agenda bilateral , dijo Herrera.

Hoy, el canciller Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, presentarán el posicionamiento de México ante la renegociación del TLCAN.

Crisis abre oportunidad

A pesar de ser un mensaje que parece amenazante para México, es tiempo de mirar hacia otros países en busca de más oportunidades comerciales, consideró Enrique Solana, presidente de la Concanaco.

El gobierno mexicano debe ser muy inteligente y firme en la negociación con la nueva administración de Estados Unidos; no debemos dejarnos intimidar por las declaraciones del presidente Donald Trump, tenemos que aprovechar y buscar en nuevos horizontes otras opciones de inversión .

México puede y debe emprender el más audaz y consistente programa de diversificación de mercados de exportación, así como alianzas industriales y cooperación tecnológica con Europa, América Latina y Asia, para reducir la dependencia de un solo mercado, indicó el dirigente de la Concamin.

Por otro lado, Luis de la Calle recomendó estrechar vínculos con el gobierno de Canadá e incluso buscar una declaratoria conjunta de que, en caso de que EU deje el TLCAN, éste continúe con México y Canadá dentro de él, pues ello es posible en términos de las reglas del acuerdo.

Recordó que aunque el país de la hoja de maple no ha sido blanco de ataques por parte de Donald Trump, como sí lo ha sido México, el presidente estadounidense sí ha hablado de corregir la relación comercial con Canadá en algunos temas sensibles que podrían afectar a este último país, como son el mercado de la madera o de la carne.

Propuestas de Trump en materia comercial

Subir a 45% los aranceles a las importaciones de productos de China.

Elevar a 35% los aranceles a las importaciones de ciertos bienes de México, entre ellos a los autos.

Incrementar el uso de remedios comerciales.

Catalogar a China como un manipulador de moneda .

Ejercer presión en la OMC para hacer más equitativo el IVA.

Relajación fiscal, opción

Considerar políticas espejo, pide el CEESP

Con la toma de posesión de Donald Trump, es momento de que México tome decisiones contundentes en línea a fortalecer la economía interna, con estrategias como bajar la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y generalizar o elevar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Luis Foncerrada, director general del organismo privado aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), enfatizó que, ante el panorama fiscal que pretende el presidente estadounidense de reducir la carga tributaria a las empresas, responder de la misma manera no es una idea descabellada .

En realidad su propuesta fiscal –sin el ajuste fronterizo– es similar a nuestro impuesto IETU, ahora desaparecido. Considerar la instrumentación de una política fiscal espejo con los Estados Unidos tendría un impacto importante y ayudaría a compensar los efectos de una decisión de ese tipo en EU , aseveró.

A través de su análisis semanal, los analistas del CEESP mencionaron que es hora de que en conjunto el gobierno y el sector privado se concentren en realizar propuestas que contribuyan tanto a enfrentar la situación que se avecina, como a insistir en el combate a la corrupción e impunidad, que han sido factores importantes que han inhibido un mayor ritmo de crecimiento y que obstaculizan cualquier política económica en la que no haya consenso y beneficio político ni ganancias monetarias, afectando la población objetivo que puede ser beneficiada.

Sin duda el escenario es complejo y nuestro país es el más afectado , por lo que es el momento de tomar decisiones contundentes y que vayan en línea con la fortaleza de la economía mexicana, abundó.

Puntualizó que en México, a diferencia de EU, hay consenso entre el sector público y el privado sobre la necesidad de trabajar conjuntamente para fortalecer la economía mexicana.

La preocupación de algunos analistas estadounidenses es que con la política fiscal de esa nación es la disminución de los ingresos tributarios como consecuencia de la reducción de impuestos, que sería mayor a la recaudación que se espera por concepto del impuesto fronterizo.

Luis Foncerrada se reunió con integrantes del Colegio de Economistas de Nuevo León, donde destacó que en vez de pensar en una desintegración que tendría efectos brutales en las cadenas de valor y en toda la estructura industrial, (...), existe mucho más la idea de la integración de Norteamérica, y es hacia allá donde deberíamos empujar , opinó. (Con información de Lourdes Flores)

lgonzalez@eleconomista.com.mx