La industria 4.0 será la base de la economía en el futuro; sin embargo, las mujeres tienen poca presencia, a pesar de que se está incentivando su crecimiento, en zonas como el Bajío. La mayoría de estas mujeres tiene puestos en corporativos como empleadas en lugar de obtener puestos gerenciales o de líder de su propia organización.

De acuerdo con estimaciones del Inegi presentadas en septiembre, en México hay casi 976,000 personas formadas en áreas de ciencias de la computación y tecnologías de la información y comunicacion (TICs), de los cuales 68% son hombres y 32% mujeres, aunque sólo 760,000 personas pertenecen a la población económicamente activa; 72% hombres y 28% mujeres.

Asimismo, 66.8% trabaja para empresas y negocios, 18.6% en instituciones generalmente públicas y 14.6% en el sector de los hogares de manera informal. En tanto, 85.4% de las mujeres trabaja de manera subordinada y remunerada, principalmente en Ciudad de México (3.2%), Nuevo León (2.2%), Querétaro (2%), Aguascalientes (1.6%), Jalisco (1.6%), Sinaloa (1.5%) y Quintana Roo (1.4 por ciento).

En charla con El Economista, Graciela Rojas, presidenta y fundadora de Movimiento STEAM, explicó que, a nivel nacional, las patentes por parte de las mujeres son pocas, ya que las profesionistas del sector se desempeñan más en los corporativos y principalmente en puestos menores.

Hay más mujeres en corporativos, pero se requieren más líderes, ya sea en puestos gerenciales o con su propio proyecto. Las empresas que tienen a mujeres en niveles gerenciales obtienen 54% más utilidades”, mencionó Rojas.

En esto coincidió Juan Carlos Ostolaza, director de relaciones institucionales del Centro de Competitividad de México, quien afirmó que el impacto no sólo es para las empresas, sino el mundo. Si las mujeres aumentan en la industria 4.0, se aportarían 28,000 millones de dólares al PIB mundial para el 2025, de acuerdo con datos del McKinsey Global Institute.

Estados destacados

Los especialistas manifestaron que la presencia femenina en la industria 4.0 varía en todo el país, aunque hay estados que destacan principalmente los del Bajío: Jalisco, Querétaro, Nuevo León, Guanajuato, aunque también destacan la Ciudad de México y Yucatán, estados que están teniendo importante crecimiento de las mujeres en el sector, debido a las políticas que implementan los estados para potenciar a la industria y al talento femenil, que desde la escuela fomentan programas enfocados en innovación. El problema es en el sureste donde la presencia es inferior, refiere Ostolaza.

Otro punto que suman estas entidades es los centros de emprendimiento y Secretarías de Innovación, como la de Jalisco, cuyo objetivo es insertar al estado en la economía del futuro, a través del impulso de la innovación, la ciencia, la tecnología y la educación superior, sin importar el género.

Querétaro también ha trabajado en temas de innovación e impulso de la industria 4.0, lo que en estos momentos lo posiciona como referente que garantiza un buen desarrollo económico y seguridad a los inversionistas.

Cambio desde la niñez

Más allá de las estrategias que los estados diseñen, el verdadero problema comienza desde la educación.

Rojas indicó que solamente 31% de las mujeres que estudian, se deciden por alguna carrera de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM por sus siglas en ingles), de las cuales sólo 3% se especializa en TICs, 5% en estadística y matemáticas, 8% ingeniería y construcción, y 15% en salud y bienestar.

Antes de los 11 o 12 años, el interés por estas materias es alto, pero después la cifra se reduce exponencialmente, derivado del contexto cultural y estigmas. En estados donde se tiene mayor presencia de mujeres en la industria, se promueve mucho el acercamiento, es parte de la vida cotidiana y las niñas se acercan mejor, aunque aún falta por hacer.

Las mujeres somos más socialmente aceptadas si somos malas para las materias STEAM, es algo de la cultura latinoamericana que debemos cambiar para que las niñas se inspiren a continuar en este camino”.

Actualmente 38% mujeres estudian STEAM a diferencia de 54% de los hombres. Si la desigualdad se elimina, se generaría un incremento en la productividad científica mexicana deentre 17% y 20 por ciento.

Otro problema es que si bien se debe aumentar la presencia de mujeres, hay que romper la brecha salarial. De continuar así, ésta se rompería en 70 años.

elizabeth.lopez@eleconomista.mx