Finalmente la constructora brasileña Odebrecht, la principal implicada en el caso de Lava Jato y que en Argentina también es investigada por sobornos pagados para la obtención de contratos, se retirará del soterramiento de 32 km de extensión del Ferrocarril Sarmiento.

La empresa brasileña detenta 33% de la Unión Transitoria de Empresa (UTE) Consorcio Nuevo Sarmiento que, junto a la italia Ghella y la local Sacde (antes Iecsa). La italiana Ghella se quedará con la parte de Odebrecht, en una decisión que formalmente debe ser autorizada en 30 días por el Gobierno argentino, que, en realidad, empujó a este desenlace.

El soterramiento cuenta con un presupuesto de 3,000 millones de dólares.

Según confirmaron a El Cronista fuentes del Ministerio de Transporte argentino, "entró al ministerio la documentación sobre la operación de venta de Odebrecht a Ghella; ahora tenemos un plazo de 30 días para expedirnos sobre si la UTE puede seguir con la concesión de la obra del Sarmiento".

La decisión política de aprobar la venta estaría tomada, pero mientras no se expida el Ministerio, la obra seguirá su curso normal con los accionistas como hasta el momento.

Desde la cartera que conduce Guillermo Dietrich aclararon que, de aprobarse la operación y la salida de la constructora brasileña "no exime a Odebrecht de ningún tipo de responsabilidad civil ni penal en el caso de que la tenga respecto de la licitación del Sarmiento".

Esto tiene que ver con que, hasta ahora, la constructora del vecino país reconoció haber pagado sobornos a diferentes funcionarios argentinos entre el 2007 y el 2014 por 35 millones de dólares.

Con la venta de la parte de la brasileña a la empresa italiana, la UTE quedaría conformada por Ghella con 70% del consorcio, ya que hace poco tiempo atrás había sumado la parte de un cuarto socio, la española Comsa, que redujo su participación de 10% a 1 por ciento.

El entorno del titular de Sacde, Marcelo Mindlin, quien le compró a Angelo Calcaterra primo del presidente argentino Mauricio Macri la empresa Iecsa, aseguró al diario El Cronista que la adquisión por Ghella "no afecta" la relación dentro de la UTE. "Es un empresa 'por la italiana' muy seria, se está trabajando muy bien. Mindlin se reunió con ellos y la sintonía fue muy buena".

Consultado si le generaba algún tipo de perjuicio que ahora haya quedado perdido poder en la relación de fuerza entre las partes del consorcio, voceros del empresario explicaron que "no afecta en nada. Se está trabajando muy bien, se está avanzando a buen ritmo y ya hay doble turno de trabajo".

Ghella es una empresa italiana fundada en 1894. Especializada en obras de subterráneo, también tiene participación en la ejecución de proyectos de infraestructuras, tales como metros, ferrocarriles, autopistas y obras hidráulicas.

Con presencia en mercados internacionales, especialmente en Oceanía, Lejano Oriente, América Latina y Europa; cuenta con 3000 empleados.

Ghella Argentina es una sucursal de la italiana que se fundó en el 2008 y cuyo primer contrato fue el de las obras del Túnel Maldonado, que consistieron en un segundo canal aliviador del arroyo Maldonado durante el período de ejecución 2008-2009. También trabajó en la Cuenca Matanza Riachuelo.