Tras el anuncio de compra de la estadounidense Chrysler por parte de la italiana Fiat, analistas coinciden en que serán necesarias variadas sinergias para hacer frente a la ardua competencia y virar de ser dos débiles productoras de automóviles hacia ser un fuerte jugador internacional, indicó en un artículo el Wall Street Journal.

Y es que dice que antes de la fusión, tanto Fiat como Chrysler eran dos relativamente pequeños jugadores regionales, que dependían de tres mercados principalmente, el estadounidense, el italiano y el brasileño. En el acumulado de enero a septiembre del año pasado, cerca de 85% de los ingresos provenientes del sector automotriz de Fiat tuvo como origen Norteamérica, Latinoamérica y Europa.

Si no hay una consolidación financiera de la compañía, su capacidad de ser competitiva resultará cada vez más desafiante dijo el consultor de IHS Inc, Michael Robinet, quien asevera que juntas podrán expandirse en Asia.

Claramente se necesitan una a la otra para lograr escala dijo Jeff Schuster, vicepresidente senior de Proyecciones e Investigación de LMC Automotive, quien dice que el retó irá más allá de la integración y que no sucederá de forma inmediata, pues hasta el momento los esfuerzos de Fiat de vender sus modelos europeos en Estados Unidos han tenido vagos resultados.

Aunado a esto, George Galliers, analista de International Strategy & Investment Group asevera que Fiat ha perdido participación en Europa, cayendo de 8.8% en el 2009 a 6.2 por ciento.

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