Mazatlán, Sin. En México, los viajeros todavía no tienen la cultura y, propiamente, tampoco ha habido la necesidad, para impulsar la conectividad regional, declaró el director Comercial de Aeromar, René Giesemann.

“Lo ideal sería que todos nos nacionalizáramos y empezáramos a tener diferentes hubs. Pero no tenemos la cultura y yo creo que tampoco ha habido la necesidad. Todavía no ha habido una aerolínea internacional de gran escala que se haya atrevido a sacar un vuelo a Monterrey o Guadalajara, solamente algunas de Estados Unidos que conectan regional por naturaleza de negocio”.

Señaló, sin embargo, que es algo que podría ir pasando, pero partirá de un fenómeno de reagrupación de los viajeros. “Al final de cuentas, todos queremos ir a la Ciudad de México porque nos asegura que vamos a llegar al otro punto al que queremos sin tener que batallar tanto”. Ejemplificó que las aerolíneas de ultra bajo costo iniciaron volando desde aeropuertos alternos y ahora están conectando en las principales ciudades europeas, pues ofrecen mayores posibilidades de conectar con el mundo desde sus destinos de origen.

Eso mismo pasará en México, advirtió, donde el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ampliará las posibilidades.

Dijo que la terminal aérea cambiará la logística de operación de las líneas aéreas y que tendrá que darse un proceso de aprendizaje sobre cómo opera esta infraestructura para después desarrollar nuevos planes.

Se tendrá que observar lo que ocurrirá a aeropuertos circunvecinos que podrían desaparecer. Planteó que entre otras cosas, la clave del éxito para la aviación regional está en estudiar al mercado poder vender las rutas por el canal más adecuado.

Esto es justamente lo que se está haciendo con el proyecto de interconectividad entre los destinos pertenecientes al Mundo Maya, en el que Aeromar juega un papel preponderante.

ricardo.aloso@eleconomista.mx