Recientemente, una tripulación, comandante y copiloto de la Fuerza Aérea Mexicana, recibió un curso de adiestramiento para la operación del avión TP-01 José María Morelos, el cual se mantiene parado desde hace un año en un hangar de Victorville, California, con una renta de 60,000 dólares al mes.

Lo anterior significa que, hasta el momento, al gobierno federal le ha costado mantener el TP-01 cerca de 720,000 dólares, aproximadamente 13 millones y medio de pesos. Fuentes cercanas al proceso que pidieron no revelar su nombre señalaron que se vislumbran movimientos para el B787-8 Dreamliner presidencial en los próximos días. Desde el 3 de diciembre del 2018, el avión presidencial, adquirido por el gobierno de Felipe Calderón, se mantiene inactivo en el hangar de California, luego de que Andrés Manuel López Obrador calificara de excesivo el uso de un 787, en medio de un gobierno de austeridad.

A lo largo del año, el gobierno de López Obrador ha tratado de vender el avión presidencial, a través de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos, con un avalúo máximo de 2,925 millones de pesos, de acuerdo con la firma consultora de aviación estadounidense Morten Beyer & Agnew.

El B787-9 fue adquirido por un costo de 7,560 millones de pesos, en un esquema de arrendamiento financiero a 15 años. La administración de Peña Nieto fue la encargada de recibir la aeronave, en febrero del 2016. Tiene capacidad para 80 pasajeros y cuenta con una cabina hecha a la medida, con cama matrimonial, closets y sala de trabajo. El avión fue utilizado en 214 viajes durante dos años y 10 meses.