La Paz, BCS. A fin de evitar la pesca extractiva y como opción alternativa para cuidar el medio ambiente, hace ocho años nació en La Paz, Baja California Sur, la empresa mexicana Earth Ocean Farms, que integra un laboratorio con la infraestructura necesaria para la reproducción de la totoaba y el huachinango de manera sustentable, garantizando la conservación de las especies y los mares.

Pablo Konietzko, director general de Earth Ocean Farms, explicó que se trata de una compañía que opera desde el laboratorio (en donde se lleva a cabo la reproducción y producción de alevines) hasta la engorda, que consiste en el procesamiento de ambas especies en las granjas para su comercialización. Se ubica en la avenida Álvaro Obregón número 720 Local 8, colonia El Esterito, CP 23020.

El directivo informó que cada año crece 100% la producción de las especies, pues el año pasado fue de 200 toneladas, mientras que en el 2016 de 60; para el año en curso se estima que sea de entre 200 y 250 toneladas.

Actualmente, dijo, la empresa sólo atiende la demanda del mercado nacional (principalmente a la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara); asimismo, están abriendo los mercados de Cancún, Tijuana y Ensenada.

Lo anterior, porque no tienen un volumen atractivo de producción; sin embargo, después de las 1,000 toneladas (objetivo que puede lograrse en tres años), se buscarán mercados internacionales, como el americano, asiático y europeo, sin desatender y desabastecer el mercado nacional que aún tiene enorme potencial.

El eje principal, dijo, es un mercado nicho que incluye restaurantes y hoteles de prestigio.

“Queremos que el producto entre por lo alto tanto en valor como con una producción limitada porque estamos en las primeras fases de crecimiento”, enfatizó.

Pablo Konietzko destacó que la importancia del proceso es la parte sustentable, pues trabajan con especies endémicas, es decir, no hay pesca extractiva, ya que tienen la propia reproducción de alevines en ciclo cerrado.

A nivel de empresa, añadió, la política es de respetar el medio ambiente “y de respetar lo que hacemos que es acuacultura; se respeta la especie, a los peces. Los cultivos son de baja densidad, por lo que evitan enfermedades, canibalismo, y se traduce en peces saludables”.

Tecnología de punta

“Todo el proceso empieza con una reproducción y para reproducirse se necesitan instalaciones y tecnología de punta muy específicas en donde se lleva a cabo la producción de juveniles (...) Los preparamos para llevarlos a su engorda en las jaulas sumergibles a 15 metros”, ahondó el director general de la empresa.

Dado que se encuentran en una zona afectada por los huracanes, para disminuir el riesgo en el valor de los peces y evitar contingencias y escapes, han optado por la tecnología de las jaulas sumergibles hasta 15 metros de profundidad.

“Esta es una tecnología de punta y es la primera de este estilo en México”, destacó.

Konietzko afirmó que México tiene regiones con un potencial enorme; sin embargo, la industria de acuacultura marina de peces casi no existe.

“Los que estamos empezando esta industria lo queremos hacer bien y dejar unos estándares comerciales de cómo se puede lograr, teniendo rentabilidad y respetando el medio ambiente”, explicó.

Medio apto

Asimismo, destacó que para un proyecto de acuacultura lo más importante no es la infraestructura ni la ciudad, sino el medio en el que se desarrolla; bajo ese contexto eligieron instalarse en La Paz porque la región cumple con los requerimientos que se necesitan.

“Para nosotros, el medio marino es importante. En La Paz está muy limpio, sano, saludable; tiene el potencial y se tiene lo que se necesita, y eso es atractivo para nosotros. Si empezamos con buena calidad del agua todo el proceso empieza bien. Se traduce en producto sano, rico”, ahondó.

Asimismo, la cercanía con el mercado americano fue otro de los factores, que ayudará a cumplir con uno de sus objetivos, consistente en conquistar mercados internacionales.

Al alza

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en México, en el 2017 el sector pesquero y acuícola presentó el mayor crecimiento (7%) de las actividades agroalimentarias, con una producción de 1.8 millones de toneladas; la acuacultura registró 393,000 toneladas.

Las principales especies por volumen fueron: sardina, camarón, mojarra, túnidos y anchoveta.

El valor de la producción nacional ascendió a 38,000 millones de pesos, según Conapesca.

ilse.becerril@eleconomista.mx