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Arte e Ideas

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El morado se escuchó: la ciencia y la cultura en el 8M

Mujeres dedicadas a las artes y a la investigación se unieron a la marcha de este domingo por el Día Internacional de la Mujer. "La ciencia no es neutra si nos excluye" y "Más niñas en la ciencia, más futuro para México", "Solo el 11% de las adquisiciones de arte en los museos son obras de mujeres", destacaron entre las consignas de investigadoras y gestoras culturales.

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Música, canto, poesía y protesta acompañaron la marcha.Foto EE: Nelly Toche

Nelly Toche

El asfalto de la Avenida Juárez no solo vibró bajo los pasos de miles de mujeres; hoy, el asfalto cantó, declamó y experimentó. Bajo el lema "El morado se escuchó", la movilización del Día Internacional de la Mujer de 2026 marcó un hito histórico en la capital. No fue solo una marcha de silencio y luto, sino una explosión de visibilidad donde las batas blancas de laboratorio se mezclaron con los pinceles, las cámaras fotográficas y las guitarras, en un frente común contra la violencia y por la conquista de espacios seguros.

Desde las primeras horas de la tarde, el contingente de mujeres científicas destacó con sus consignas y no es para menos: este 2026, la ciencia en México tiene rostro femenino. Con pancartas que rezaban "La ciencia no es neutra si nos excluye" y "Más niñas en la ciencia, más futuro para México", las investigadoras exigieron mayor presencia en las diferentes áreas.

Según datos recientes de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), la presencia femenina en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) se disparó un 60.33% en los últimos seis años, alcanzando casi las 18,500 científicas.

"Estamos aquí porque, aunque hoy representamos el 42% del SNII y hemos alcanzado la paridad en becas al extranjero, la brecha en áreas como las matemáticas —donde apenas llegamos al 30%— sigue siendo un muro que vamos a derribar", comentó la doctora Elena, bióloga marina, mientras sostenía una cartulina morada.

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Demandan más mujeres en la ciencia.Foto EE: Nelly Toche

La presencia de la primera mujer Presidenta y una Secretaría de Ciencia encabezada por la Dra. Rosaura Ruiz ha inyectado una nueva energía a este sector, que hoy marchó exigiendo que el conocimiento sea, ante todo, una herramienta de justicia social. Por eso, también hubieron cánticos hacia la mandataria: "hoy Claudia no es aliada, es privilegiada", "voltea a vernos".

El arte como trinchera y la realidad de la cifra

A unos metros, el estruendo de los tambores anunció la llegada del bloque cultural. Aquí, el morado se escuchó a través de la poesía en voz alta y las coreografías espontáneas. Artistas plásticas, actrices y músicas convirtieron la calle en un escenario de resistencia. Sin embargo, tras el baile y los cantos de las "Amigas del K-Pop" y colectivos de danza, la protesta mantenía un tono firme de denuncia.

A pesar de que las mujeres representan el 46.6% del empleo cultural en el país, las artistas recordaron a la ciudadanía las deudas pendientes. "Solo el 11% de las adquisiciones de arte en los museos son obras de mujeres", gritaba una joven pintora frente al Palacio de Bellas Artes. Las cifras que circulaban en los folletos repartidos por periodistas feministas eran claras: persiste una brecha salarial del 34.2% en México. Por cada 100 pesos que gana un hombre en las industrias creativas, una mujer recibe apenas 65.

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Contingente al paso frente a Bellas Artes.Foto EE: Nelly Toche

En el cine, la lucha es similar. Mientras las mujeres ya lideran la producción con un 48%, la dirección de largometrajes sigue estancada en un 24%. "Queremos filmar sin miedo y cobrar lo mismo que ellos", se leía en una pancarta del gremio cinematográfico.

Las infancias: La semilla de la marcha

Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue la marea de infancias que inundó la retaguardia y los costados de los contingentes. Niñas y adolescentes marcharon de la mano de sus madres, tías y maestras. Con sus rostros pintados de glitter morado y cartulinas dibujadas con crayones, representaban la esperanza de una generación que se niega a normalizar el miedo.

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Niñas se sumaron a la marcha.Foto EE: Nelly Toche

"Marcho con mi hija para que ella no tenga que marchar mañana por las mismas razones que yo", explicó una maestra de primaria que acompañaba a su sobrina de diez años. La presencia de las menores recordó a las asistentes que la lucha por espacios seguros es, fundamentalmente, una lucha por el futuro. En un país donde las mujeres dedican 61.1 horas semanales al trabajo total (incluyendo cuidados), frente a las 58 de los hombres, el tiempo libre para crear o investigar es un lujo que las nuevas generaciones exigen convertir en derecho.

Un cierre de unidad y exigencia

Al llegar al Zócalo, el sonido de los tambores se fundió con las consignas de las madres buscadoras y las estudiantes universitarias. La plaza se convirtió en un crisol donde la academia, el arte y el periodismo se abrazaron. Las periodistas, fundamentales en la documentación de esta jornada, alzaron sus cámaras no solo para registrar, sino para exigir protección en uno de los oficios más peligrosos para las mujeres.

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Demandas.Foto EE: Nelly Toche

La crónica de este 8 de marzo de 2026 no se escribe con tinta, sino con la voluntad de miles que entienden que "cuando una mujer avanza en la ciencia o en el arte, avanza todo México". El morado se escuchó fuerte, claro y diverso; se escuchó en el laboratorio, en la redacción, en el escenario y en el grito de una niña que, hoy, aprendió que su voz tiene el poder de transformar el mundo.

nelly.toche@eleconomista.mx

Nelly Toche

Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

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