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El reto es hacer una reforma que impulse a “dos campos”

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Por Erick Ramírez / El Economista

Las políticas públicas actuales son iguales en el norte y sur del país, pese a las diferentes necesidades, lo que resta efectividad, consideran especialistas y productores.

La próxima reforma al campo que impulsará el gobierno de Enrique Peña Nieto debe ser una política pública focalizada, que tome en cuenta las diversas realidades que hay entre regiones del país, para hacer más efectivo el gasto y obtener mejores rendimientos, además de no ser diseñada desde un escritorio, afirman especialistas y productores.

Al ser consultado por este diario, Octavio Jurado, gerente de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Agropecuario (AMSDA), asegura que la reforma en puerta permitirá compartir una sola visión entre actores sobre a dónde debe dirigirse el sector primario.

No obstante, debe tomar en cuenta los diferentes contextos (agrícolas, climáticos y sociales) imperantes en cada una de las regiones del país, para establecer decisiones de política pública.

Explica que al día de hoy, la política en cuanto al campo, aplicada desde la Federación, es la misma desde Chiapas hasta Baja California, lo cual evita tener mayor efectividad en el gasto e impacto positivo en las producciones.

Así, ejemplifica, debe haber un Procampo para el norte y uno para el sur .

Además, el especialista se inclina por darle orden a la producción nacional, en el sentido de producir regionalmente lo que se consume, ya que los principales graneros y establos se encuentran en las esquinas del país, las cuales abastecen a los grandes centros urbanos del centro, implicando altos costos monetarios y logísticos.

En cuanto a los mercados internacionales, Octavio Jurado añade que hace falta transitar de un sistema de exportación de granos básicos a uno pecuario, además de hortalizas y frutas, en el que el país es realmente competitivo.

Hay que dejar lo que no deja para producir lo que sí , insiste.

Pero sobre todo, considera que la política pública que surja de este cambio debe estar orientada al pequeño productor, porque: Ellos son el factor de cambio .

Para Gonzalo Beltrán Collantes, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades) principal estado agrícola del país , al campo mexicano le urge un pago justo por su trabajo y el apoyo del gobierno para ser competitivos.

No sembramos por deporte, queremos que nuestra actividad sea rentable. Que se tome en cuenta a las organizaciones, a los que producimos, y no sean decisiones tomadas en el escritorio , exige.

Asimismo, propone que más que abrir las fronteras completamente a la importación de semillas transgénicas de grandes conglomerados, lo cual sería un completo desastre , se debe privilegiar la reproducción y mejoramiento de semillas nacionales.

Ambos especialistas coinciden en que sería erróneo pensar que una reforma tendrá impactos inmediatos en el campo; sin embargo, ésta es necesaria para comenzar a abatir los desequilibrios económicos, comerciales y técnicos.

erick.ramirez@eleconomista.mx

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