Para BBVA México, los riesgos sobre el mercado de trabajo siguen latentes y no han tocado fondo; ello, pese a que de marzo a junio se han perdido ya poco más de 1 millón de empleos en el país como consecuencia de los efectos económicos de la pandemia del Covid-19.

En un análisis, el área de estudios económicos del banco explicó que aunque en mayo la pérdida mensual de empleos fue menor respecto a abril, no quiere decir que la intensidad de la caída se empiece a frenar, toda vez que, de manera progresiva, las empresas se verán cada vez más afectadas por el cierre de la economía y por la dinámica de reactivación de la demanda de producción.

“Se prevé que en los siguientes meses continuarán presentándose variaciones mensuales negativas del nivel de empleo y un ajuste importante durante el mes de diciembre”, señala.

BBVA subraya que, con base en la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), alrededor de 600,000 empleadores se quedaron en suspensión temporal y sin recibir ingresos, los cuales tienen alta incertidumbre de poder reactivar sus actividades.

“Dado este volumen de empresas paradas por inactividad, es muy probable que el cierre de empresas se incremente y sus empleados engrosen el empleo informal, desempleo y los niveles de pobreza laboral”, enfatiza.

El análisis destaca que el cierre de empresas formales actual prácticamente es equivalente al de la crisis del 2008-2009, a diferencia que en esta ocasión se alcanzó un nivel similar en tan solo dos meses.

Por tamaño de empresas, refiere, la mayor incidencia se ha dado en las micro y pequeñas, que representan el 65% del total, seguidas de las medianas y grandes.

"Es importante señalar que a pesar de que en volumen el mayor número de empresas que han cerrado son micro-pequeñas, la tasa de mortalidad o cierre es mayor para las medianas y grandes”, menciona.

Esta institución financiera ha estimado que, dada la situación económica, este año podrían perderse hasta 1.5 millones de empleos, en caso de que el PIB se contraiga hacia su escenario más pesimista que es de -12 por ciento.

Recuperación se daría hasta el 2024

En su análisis, argumenta que, dado el grado de afectación de la paralización de la economía, la incertidumbre sobre la reapertura —que podría darse de manera generalizada hasta finales del tercer trimestre del año—, así como un escenario de reactivación lenta de la demanda —a pesar de la apertura— y aunado a la falta de estímulos suficientes o bien focalizados, hacen prever que la afectación del mercado de trabajo en el mediano y largo plazos, puede ser mucho mayor, y la recuperación podría extenderse hasta inicios del 2024 o más, en la medida en que se profundice la caída.

BBVA resalta también que hasta ahora, la pérdida de empleos formales ha sido de trabajadores con menores ingresos, pero no descarta que con el paso de los meses esta tendencia pase a trabajadores con sueldos mayores.

Aunado a ello, señala que la pérdida de empleos formales trae riesgos de generación de puestos de trabajo a futuro peor remunerados, por lo que considera prioritario impedir un mayor deterioro.