El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó que el organismo tiene viabilidad financiera en el corto plazo, y dependerá de la disciplina financiera que mantenga en el futuro, caer nuevamente en déficit, así “el IMSS tendrá viabilidad financiera al 2030 de continuar con medidas de contención que hagan más eficiente el gasto”.

De acuerdo con el “Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión 2017-2018” que presentó el director del IMSS, Tuffic Miguel, “para el 2018 se prevé la continuación del fortalecimiento de los ingresos y la contención del gasto, sin afectación de las prestaciones institucionales, mediante la obtención de ahorros por compras consolidadas y contrataciones plurianuales de servicios sustantivos”, lo que permite tener por segundo año un superávit de 9,749 millones de pesos en el 2017.

En ese sentido, detalla el informe, para alcanzar el equilibrio financiero, en el periodo 2018 a 2026 y con un enfoque de continuidad en la eficiencia y eficacia de los procesos, “se proyecta utilizar la Reserva de Operación para Contingencias y Financiamiento con un importe de 20,331 millones de pesos y un Uso de la Reserva Financiera y Actuarial del Seguro de Enfermedades y Maternidad por 22,089 millones de pesos”, que permita llevar adelante los compromisos contraídos en ampliación de infraestructura.

Una de las variables más importantes, tanto para la proyección de ingresos como de gastos, es el crecimiento de empleo en el IMSS. La expectativa de aumento de este concepto para el presente ejercicio es ligeramente menor respecto a la del año anterior, 0.2 puntos porcentuales menos.

Los focos rojos

El organismo informó que el gasto de la nómina del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) para los años 2018 al 2026 sigue siendo un reto que enfrenta el Instituto.

“Aunque se han realizado esfuerzos importantes para contener este comportamiento, como las reformas a la Ley del Seguro Social en el 2004 y la suscripción de los respectivos convenios en el 2005 y el 2008, persiste el pasivo laboral. Para el cierre del 2018 se tiene proyectado que la nómina del RJP mostrará un incremento en el gasto de 6.8% en términos reales con respecto al año anterior”.

Otro rubro que demanda recursos de manera significativa es el Programa de Inversión Física. En el periodo 2018-2026, se estima un monto de 67,843 millones de pesos, a través del cual, entre otros, se dará impulso a la adquisición de equipo médico especializado de alto costo, que contempla al menos 12 aceleradores lineales, 30 tomógrafos, 13 mastógrafos y equipos de braquiterapia, todos de un alto impacto en la prestación de servicios preventivos y curativos a la población derechohabiente.

pmartinez@eleconomista.com.mx