La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) aseguró que el desarrollo e industrialización de la zona sur-sureste de México representa uno de los mayores retos para reducir e incluso abatir el rezago socioeconómico que, durante décadas, ha padecido la región.

Por ello, la Confederación indicó que impulsó el proyecto de desarrollo industrial denominado Pacto Oaxaca, en coordinación con los gobiernos de los nueve estados que conforman la región sur-sureste, a fin de detonar el desarrollo de la zona.

El Pacto Oaxaca, firmado el pasado 14 de agosto ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene como propósito promover un desarrollo socialmente incluyente a través del fomento industrial.

En el marco del citado pacto, este lunes 17 y martes 18 de febrero se llevará a cabo en la ciudad de Puebla la Sesión Plenaria y Taller de Inteligencia Colectiva para el Proyecto de Agenda Estratégica del Pacto.

Expuso en un comunicado que un día después será realizado el Foro Empresarial "Hacia una industria del futuro con inclusión social", cuyo objetivo es confirmar un ecosistema de información para el desarrollo del sur-sureste del país.

El presidente de la Concamin, Francisco Cervantes Díaz, explicó que uno de los objetivos del taller es invertir en lo Hecho en México para crear empleo y empresas en el sur-sureste, que tengan un impacto positivo sobre el bienestar de la población.

"Una política industrial definida que nos permita fortalecer el aparato productivo, ofrecer empleos con condiciones de bienestar para la gente y generar crecimiento económico para hacer frente a los retos que hoy se deben atender", indicó.

Y citó que de acuerdo con el diagnóstico del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), los estados de la región sur-sureste aportan 16.2% del Producto Interno Bruto (PIB) y 13.2% de las exportaciones, no obstante concentran 28% de la población del país.

En el encuentro se contará con la presencia de académicos, empresarios y autoridades gubernamentales de los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Quintana Roo, Veracruz y Yucatán.

Esto con el fin de crear sinergias que propicien un mayor crecimiento económico y más equilibrado a través de la industrialización de la región sur-sureste, y elevar el bienestar de la población.