Los distribuidores comisionistas de gas licuado de petróleo (LP) de la Ciudad de México y el Estado de México –que dicen aglutinar a ocho de cada 10 pipas y camiones repartidores del combustible en la región– convocaron ayer a realizar un paro operativo en protesta por la reciente imposición de topes a los precios de gas LP al consumidor final.

Los trabajadores, recién conformados como un solo Grupo Gasero realizaron el anuncio luego de una junta extraordinaria del llamado Gremio Gasero Nacional, por lo que 8,000 pipas amenazaron con dejar de prestar servicio a clientes no prioritarios, aunque no cuentan con el apoyo de los distribuidores de planta, quienes aseguran que buscarán dialogar con el gobierno.

"Se les hace la invitación a no salir a laborar el martes 3 de agosto de 2021 ya que no se cuenta con las condiciones operativas necesarias ante esta directriz de emergencia para el bienestar del consumidor de gas LP", publicó el Consejo Directivo del Gremio Gasero Nacional, refiriéndose al Acuerdo de la Comisión Reguladora de Energía que por instrucciones de la Secretaría de Energía inició un esquema de precios tope para la venta final del combustible desde el domingo pasado.

Según el comunicado, se realizan estas acciones con el fin de cuidar ya que no hay condiciones de precio que les permitan tener un margen operativo.

A decir de José Adrián Rodríguez, presidente de la Unión de Gaseros del Valle de México, a este paro de actividades se podrían sumar Tlaxcala, Veracruz, Puebla e Hidalgo porque no se puede vender un producto por debajo de su costo.

Se deslindan empresas

Por su parte, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (LP) y Empresas Conexas (Amexgas) y la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG) aseguraron que las empresas dedicadas a la distribución del combustible se deslindan de los bloqueos a las plantas que llevan a cabo comisiones con pipas sin permisos de distribución, que iniciaron un paro por el tope de precios que se les impuso desde este domingo.

"Las empresas distribuidoras del Valle de México se deslindan de las acciones de grupos de comisionistas independientes, que no tienen permiso de distribución y están bloqueando las plantas, impidiendo que salgamos a trabajar y suministrar los hogares y comercios que requieren gas", publicó la Amexgas.

La Asociación aseguró que como distribuidores llevan a cabo un diálogo con el gobierno, ya que la medida de precios tope pone también en riesgo su negocio."Con la implementar del control de precios de gas LP, los distribuidores hemos comunicado a las autoridades los riesgos y afectaciones implícitos y nuestro interés en coadyuvar en una solución integral que sí resuelva el problema de fondo en beneficio de los consumidores", publicó la Asociación.

Por lo pronto, para esta semana, el precio del gas LP en la Ciudad de México deberá ser de máximo 21.33 pesos por kilogramo, lo que implica que se reduciría hasta en 21.5% que son 5.85 pesos por kilogramo menos en comparación con el promedio ponderado de esta entidad al 30 de junio. Con ello, en la tabla de precios más altos, la Ciudad de México pasó del segundo al último lugar, por lo que cuesta la compra del combustible importado (que no puede llevar azufre), su traslado, la carga impositiva, el ajuste inflacionario que definirá el gobierno y el margen que consideraron. 

karol.garcia@eleconomista.mx