Empresas medianas y pequeñas —algunas en el sector financiero— han optado por establecer contratos individuales con sus trabajadores para inhibir la sindicalización, pero eso no elimina el riesgo de que sean emplazadas a huelga, pues los trabajadores pueden pedir en cualquier momento que se haga efectivo su derecho a la contratación colectiva, tal como lo establece la reforma laboral de mayo del año pasado.

Durante la conferencia “Revolución Laboral ¿Época de cambio o cambios de época?”, diversas empresas plantearon las dificultades que tienen para adecuarse al nuevo modelo laboral, ya que perciben “alto riesgo en el empoderamiento que se les dio a los trabajadores” con la reforma laboral del 1° de mayo del 2019, pero “es más complejo que decidan no tener una representación sindical y una contratación colectiva; sobre todo, porque siempre existe la posibilidad de que se presente un emplazamiento a huelga”, dijo el abogado laboral Jorge Sales Boyoli.

Ante representantes de empresas de las áreas de capital humano y recursos humanos, expuso que vienen retos importantes para las empresas, no sólo porque habrá nuevas reglas en la parte de las relaciones laborales; sino porque hay un nuevo enfoque con el T-MEC en materia laboral, a lo que se suma la nueva regulación que buscan hacer legisladores a la subcontratación.

Sales Boyoli expuso que hasta ahora, transcurridos ocho meses de la reforma laboral, las empresas han optado por tres caminos: no hacer nada, legitimar el contrato colectivo de trabajo con quien ya mantenían una relación laboral (sindicato blanco); promover la no sindicalización.

Ante este escenario, Sales Boyoli comentó que “las empresas deben avanzar en un diagnóstico para saber cuál es su situación y tener un plan; este año es mucho de eso, el gobierno ya puso la pelota del lado de las empresas y ahora les toca el trabajo más arduo”.

Añadió que preocupa que hasta ahora se ve un terreno muy desigual en el tema de la reforma laboral; “hay empresas que están muy preparadas y han trabajado mucho, y hay empresas, principalmente las medianas y pequeñas, que es la mayoría de los empleadores de este país, que están en un esquema incierto”.

Comentó que hay compañías que optaron por legitimar su contrato colectivo de trabajo cuanto antes y lo están haciendo con el mismo sindicato, muchos de ellos quienes ya tenían contratos blancos (de protección), pero que al final se están activando “en el fondo lo que se busca es reactivar la negociación en este país”.

Ante los riesgos de otorgar contratos individuales a todos los trabajadores, Sales Boyoli comentó “siempre existe el riesgo de que se presente emplazamiento a huelga, y éste puede ser por sindicatos ya bien establecidos. En sectores como el financiero, hay muchos de ellos que están bien organizados”.

Agregó que “tenemos que comprender y aceptar que está cambiando todo el entorno laboral, a nivel nacional y nivel mundial; y aún cuando parte de la libertad sindical también es la no sindicalización, se ve muy arriesgado, porque estaremos expuestos a un entorno volátil sin una protección”.

Lo que han hecho las firmas frente a la reforma laboral:

• Actitud pasiva. Pese a que cualquier empresa es sujeta a tener un contrato colectivo y puede ser emplazada a huelga, ya sea por un sindicato interno o externo.

• Inhibir la sindicalización. Cualquier empresa puede elegir no tener sindicato; no obstante, el artículo 133 de la Ley Federal del Trabajo prohíbe a las empresas obligar a los trabajadores por coacción o por cualquier otro medio a afiliarse o retirarse del sindicato o agrupación a la que pertenezcan, o a la que voten por determinada candidatura, eso lo tendrán que decidir los trabajadores.

• Legitimar los actuales contratos. La ley dio cuatro años para legitimar los contratos colectivos de trabajo existentes. las empresas deben hacer una real representación ante los trabajadores, de lo contrario, el riesgo es que se desconozca ante la autoridad dicho contrato.

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