El primer gran avión chino de pasajeros, el C919 de medio alcance, salió de fábrica y fue presentado en Shanghai, confirmando las ambiciones del gigante asiático de competir con Boeing y Airbus en el sector aeronáutico.

El avión, de 39 metros de largo, de color blanco, con un alerón verde y una capacidad para 168 pasajeros, salió de un gigantesco hangar decorado con los colores de la bandera china y fue presentado ante un público selecto.

Más de un año fue necesario para ensamblar este primer C919 en la fábrica de Shanghai de la Commercial Aircraft Corp of China (Comac), grupo bajo control estatal.

Para China, el aparato supone la culminación de varios años de esfuerzos para poner fin a su dependencia de los dos gigantes de la aeronáutica mundial, el europeo Airbus y el estadounidense Boeing, e incluso para competir con ellos.

Prueba de esa dependencia es el acuerdo firmado la semana pasada por el que China compró 100 Airbus A320, un contrato de 9,700 millones de dólares.

Con este aparato, que tiene un alcance de 5,555 km, Pekín pretende competir con las dos estrellas internacionales de media distancia, el B737 de Boeing y el A320 de Airbus.

Vuelo inaugural en el 2017

La presentación del nuevo avión coincide con el enorme crecimiento del mercado aeronáutico chino, impulsado por la emergencia de la clase media. China necesitará 6,330 aviones de línea en los próximos 20 años, según proyecciones de Boeing, que augura una triplicación de la flota del país.

El sector del transporte aéreo no puede reposar únicamente en las importaciones. Una gran nación debe tener su propio aparato comercial , aseguró este lunes Li Jiaxiang, presidente de la aviación civil china ante un auditorio conformado por industriales y responsables políticos.

El C919 llevará a cabo su primer vuelo de prueba en el 2016, según Li, lo que supone un notable retraso respecto de las previsiones de la Comac, que contemplaban inicialmente hacer volar el aparato a finales de este año.

En estas condiciones, y tras varios retrasos, el vuelo inaugural podría producirse en el 2017, según informaciones del diario oficial China Daily.

La Comac asegura haber recibido ya 517 pedidos para el aparato, casi exclusivamente por parte de compañías chinas.