En la última década, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha incrementado en 70% la generación eléctrica con carbón y en nada menos que 107% la capacidad instalada con esta fuente. Aun así, a decir del senador Armando Guadiana, se seguirá incrementando el uso de este combustible durante la presente administración, y en días pasados se desató una polémica en torno a una supuesta adquisición emergente de la tercera parte del consumo mensual del país para aumentar la producción en dos plantas de Coahuila.

Desde noviembre del año pasado, Guadiana aseguró que la actual administración planea construir dos unidades que puedan generar 700 megawatts a través del uso del carbón, con una inversión estimada de por lo menos 840 millones de dólares.

En tanto, el pasado 19 de marzo, la oficina de comunicación del senador aseguró que la CFE realizó una compra por 360,000 toneladas de carbón para las centrales carboeléctricas Carbón I y II, en Coahuila.

Posteriormente, la estatal eléctrica negó esta información y el director general de CFE, Manuel Bartlett, rechazó haberse reunido con este legislador, quien es presidente de la Comisión de Energía del Senado y antes de este cargo al que llegó por Morena, participó en la industria carbonífera de Coahuila.

A pesar de que el país tiene el compromiso internacional de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, particularmente mediante electricidad, y llegar a una meta de generación de 35% mediante energías limpias en el 2024, la generación mediante carbón ha tenido un incremento constante y hasta el último reporte de la CFE representó 12% de la generación total de la empresa, luego de que hace 10 años era de 7.8 por ciento.

Con un total de 30.7 millones de megawatts generados en el 2017 (que es el último reporte de la Secretaría de Energía), la generación mediante este combustible por parte de la CFE se incrementó 70% en los últimos diez años. Lo anterior, en contraste con el incremento de sólo 11% de la generación total de la estatal eléctrica.

Gracias a la salida de operaciones de plantas de la CFE, la capacidad instalada de la estatal tuvo incluso una reducción de 15% en 10 años, mismos en los que la capacidad para generar con carbón se incrementó en 107 por ciento. Con ello, pasó de una proporción de 5.2% a 12.6% de la capacidad instalada de la CFE en 10 años.

Pero además, la proporción de carbón importado para generación de energía pasó de 38% en el 2007 a por lo menos 71% en el 2017. De ahí la urgencia de los productores nacionales de carbón por reactivar sus ventas para consumo nacional, a riesgo de que con ello se mantenga esta tendencia al alza de la generación mediante este combustible que va en contra de los compromisos de transición hacia fuentes más limpias de generación eléctrica.

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