Al arrancar formalmente las operaciones de Pemex Transformación Industrial (TRI), el director general de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya, destacó que la fusión que dio origen a esta empresa productiva subsidiaria es la más grande del sector energético en la historia del país y fue conseguida en poco más de seis meses, cuando originalmente se había estimado en año y medio.

Durante el evento, que tuvo lugar en la ciudad de México y se transmitió de manera simultánea vía remota a 24 centros de trabajo, Lozoya indicó que con dicha fusión concluye la reestructura orgánica de Petróleos Mexicanos derivada de la reforma energética, y muestra que cuando los petroleros trabajamos en equipo podemos lograr las metas que nos proponemos, por difíciles que parezcan .

En este nuevo esquema, Pemex concentrará las actividades de sus seis refinerías, 11 complejos procesadores de gas y cinco petroquímicas en la subsidiaria Pemex Transformación Industrial, encargada del suministro y comercialización de combustibles y de la definición en la producción de precios y rendimientos de la empresa dedicada a competir en el midstream mexicano, ya que a partir de enero del próximo año, inicia la importación de propano y butano para la elaboración de gas licuado de petróleo, y a partir del 2017 se liberan los precios, además de que en este año se libera la importación de diésel y gasolinas, y en el 2018 se abre completamente el sector.

Lozoya Austin aseveró que si bien en las últimas décadas se dejó de invertir lo suficiente en esta área de la cadena de valor, ya se están concretando inversiones en logística y algunas plantas con resultados alentadores. El director general de TRI, Alejandro Martínez Sibaja, informó que a partir de ese momento se iniciarán las actividades en todas las áreas de la empresa.

Reconfiguración de Tula

El secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex, Pedro Joaquín Coldwell, aseguró en su presentación en la Cumbre de Negocios México, organizada por The Economist, que el Consejo Administrativo de la petrolera ya aprobó nuevamente la reconfiguración de la refinería de Tula para que en tres años pueda arrancar la producción de diésel de bajo azufre, proyecto que se congeló tras los recortes presupuestales del 2015 y ahora podrá realizarse mediante una asociación público-privada. (Con información de agencias)

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