El impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 8% a los alimentos con alto contenido calórico y bebidas saborizadas servirá para combatir la crisis de obesidad en México, aseguró el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Miguel Messmacher.

Refirió que hace 15 años, nuestro país no enfrentaba un problema grave de diabetes. De ahí que se tomó la decisión de imponer o establecer ciertos gravámenes especiales para intentar contribuir a resolver ese problema muy serio de salud pública.

En entrevista radiofónica explicó que el IEPS a la comida chatarra y refrescos no tiene un objetivo recaudatorio, sino más bien inhibir su consumo.

Tienen un fin que va más allá del meramente recaudatorio. México está padeciendo una serie de crisis de obesidad y de diabetes. La verdad es que los números son sumamente reveladores, la tasa de mortalidad en México por diabetes es de alrededor de seis veces el promedio de la OCDE y de Estados Unidos y es un fenómeno que se ha venido acrecentando a lo largo del tiempo , destacó. El funcionario puntualizó que se busca un cambio de hábito.

INCENTIVOS, EL QUID

Es decir que si la gente deja de consumir bienes con contenido calórico tan elevado o toma bebidas bajas en azúcares o endulzadas con otro tipo de productos que no provoquen ese tipo de efectos negativos, no pagará el impuesto. Y para ello, agregó, se tiene que reflejar en el precio. Si esto no se ve reflejado en el precio, entonces el incentivo para que la gente cambie de producto no existe , estableció.

Además, como se trata de un aumento de una sola vez, aseguró que no generará problemas de inflación elevada. Nosotros estamos previendo que no se va a generar un disparo en la inflación hacia adelante .

Incluso mencionó que las expectativas de los principales analistas, tanto en las encuestas del Banco de México como de los bancos comerciales, están ubicando a la inflación dentro del rango de la meta de 3% con un punto de intervalo.

leonor.flores@eleconomista.mx