Nueva York.- Error humano, piratería informática o acto de terrorismo: las hipótesis se multiplicaron desde el jueves, luego del súbito crac de la Bolsa de Nueva York, pero los reguladores se inclinaban hacia un movimiento anormal en el mercado de contratos a futuro.

Las miradas se dirigen hacia el grupo CME, gigante de los mercados de derivados y hacia productos financieros que inciden en la evolución del índice Standard and Poor's 500, denominados E-Mini.

La presidenta de la Securities and Exchange Commission (SEC), Mary Schapiro, explicó que el súbito hundimiento de casi 1,000 puntos (9%) del índice Dow Jones, estuvo precedida por una caída de 5% de esos productos, un movimiento que luego se detuvo rápidamente.

Los contratos a término de este índice son muy seguidos por los inversores, que se apoyan en ellos para delinear su estrategia bursátil.

Según el Wall Street Journal, el fondo especulativo californiano Universa Investments habría realizado de ese modo una transacción de esos productos por 7.5 millones de dólares.

" El elemento desencadenante probablemente se haya originado en el mercado de contratos a futuro (como una orden de magnitud excepcional)", reconoció Schapiro.

Pero "el hecho de que los precios de las acciones sigan a los precios de los contratos a futuro no explica qué desencadenó los movimientos" del mercado, atenuó.