En México y en la región de América Latina se destina cerca de 30% de las remesas de inmigrantes a la generación de un negocio o a la adquisición de una vivienda, aseguró Gregory Watson, director del Programa de Remesas del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), perteneciente al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El directivo comentó a El Economista que pese a la reciente situación de crisis económica por la que atravesó la economía mundial, las familias de migrantes no han dejado de invertir en un patrimonio de largo plazo, a través de la autoconstrucción o por el autofinanciamiento.

Los receptores de remesas siempre han tenido la necesidad, al igual que cualquier familia de escasos recursos, de utilizar los ingresos primeramente para comer. Lo que resta, lo ‘guardan bajo el colchón’ para financiar un pequeño negocio o construir su casa .

Watson consideró que durante el 2009, la debilidad de las monedas locales generó para las familias receptoras de remesas que pudieran cobrar más pesos por cada dólar, lo que para el 2010, debido al fortalecimiento de las monedas de países emergentes como México, el efecto será en sentido inverso.

No obstante, explicó que debido a la recuperación de la economía de Estados Unidos, el volumen de envío será mayor, lo que compensará en el resultado final la afectación por el tipo de cambio.

Al final de este año el efecto será neutro, lo que para las familias seguirá siendo rentable será recibir ingresos de familiares en el extranjero , dijo Watson.

Por su parte, Manuel Alegre, consultor de Shore Bank International, comentó que es necesario desarrollar proyectos inmobiliarios atractivos y especializados para los migrantes.

Deben ser proyectos cercanos a sus poblaciones, ya que todos los desarrollos inmobiliarios son en las ciudades, a pesar de que muchos de los migrantes y sus familias son de zonas rurales, los cuales en muchas ocasiones no consideran atractivo, pese a la precaria vivienda que tienen, cambiar de lugar de residencia. Prefieren irse con el líder de la familia migrante a otro país .

Asimismo, destacó la importancia de la coordinación entre países para dar seguimiento a las familias migrantes, en ambos lados de la frontera, de que en muchas ocasiones las familias buscan tener propiedades en México y en Estados Unidos.

Es importante que las familias de los inmigrantes tengan un historial financiero que les permita comprobar de alguna manera la capacidad de pago que tienen, lo que permite disminuir el nivel de riesgo al adquirir un crédito hipotecario en su país de origen , dijo Alegre.

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