La baja de 3% en los precios de las gasolinas automotrices durante el primer mes del 2016, anunciada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no provendrá de la competencia entre gasolineras por eficiencias en sus actividades ni de menores costos de Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo que los expendedores no cuentan con posibilidades de reducir todavía más el precio de forma importante, aseguraron gasolineros del país.

Las 11,351 estaciones de servicio expendedoras de gasolina del país mantendrán durante el 2016 las ventas de primera mano del combustible por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) y aunque bien podrán cambiar los logotipos de sus negocios, conservarán también los contratos de suministro con la petrolera nacional como único expendedor hasta el 2017, en que legalmente dará inicio la libre importación de gasolinas.

De ahí que la baja de precios depende de una política recaudatoria en la cual las finanzas públicas asumen esta reducción por medio de una menor recaudación y no de la eficiencia de los gasolineros del país, pues ésta todavía será marginal para competir, dado que su proveeduría sigue atada a un solo suministro.

Paul Karam, director general de Grupo Hidrosina, la red más grande del país, con 200 estaciones de servicio, 1.7% del total existente y que a su vez conformó este mes la mayor alianza de estaciones de servicio expendedoras de gasolina a nivel nacional, con 1,300 estaciones en conjunto u 11% de las existentes, aseguró en días pasados a El Economista que durante el 2016, antes de la libre importación y previo al libre mercado que arranca en el 2018, no será posible una baja sustancial en los precios, ya que se mantienen los contratos de suministro del combustible con Pemex, quien no cuenta con condiciones para ofrecer menores precios de venta de primera mano, y el margen de ganancia de 6.5%, 80 centavos por litro, no permitirá que los ahorros en eficiencia de los gasolineros puedan ser transmitidos al consumidor.

Quizá pueda haber un ajuste a la baja, pero será marginal , dijo, aun con la banda que establece Hacienda hacia arriba, competir hacia abajo en el precio depende básicamente de la negociación con el proveedor, y ésta se dará hasta el próximo año .

Así, la banda de más menos 3% funge sólo como referencia para los precios de venta de primera mano de Pemex, pero tiene un importe adicional por decreto de Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS), con lo que se estableció este precio final de 13.16 pesos por litro para la gasolina Magna y 13.98 pesos por litro para la Premium durante enero, sin que haya una competencia real.