La posibilidad de que el gobierno federal realice un recorte al gasto ante las caídas en los precios del petróleo es inminente y de hacerlo, el gobierno de Enrique Peña Nieto se vería opacado una vez más, pues se sumaría a la crisis social que vive el país, coincidieron expertos.

Para los planes que tenía el gobierno federal no ayuda el hecho de que se recorte el gasto, sobre todo en un contexto de elecciones. Además, siempre que se habla de un ajuste, nunca es bien recibido porque implica que algunos servicios públicos tengan más carencias de las normales , dijo Oliver Ambía, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Refirió que, usualmente, las dependencias que más se ven afectadas ante un recorte al gasto son la Policía Federal, programas de investigación del Conacyt y de cultura; mientras que las áreas que menos se afectan son los sistemas de salud y programas de infraestructura.

Al respecto, Raymundo Tenorio, economista del ITESM, indicó que reducir el gasto público podría significar aumentar la deuda y esto opacaría el trabajo del gobierno. Se debe alentar la actividad económica, por lo que no se debe reducir el gasto en inversión sino el gasto corriente en la parte burocrática .

Miguel de la Madrid. Siguió las recomendaciones del FMI

Raymundo Tenorio mencionó que ésta no sería la primera vez que un gobierno realiza un recorte al gasto. Durante el gobierno de Miguel de la Madrid se efectuó uno de los primeros ajustes (1985), el cual se debió principalmente al panorama de reestructuración económica que necesitaba el país y al hundimiento de los precios del petróleo.

En ese sexenio el recorte al gasto se hizo por recomendaciones del Fondo Monetario Internacional . En 1983, De la Madrid lanzó un plan anticrisis nombrado Programa Inmediato de Reordenación Económica, que incidía en la austeridad y la recuperación de la liquidez, lo que significó recortes al gasto público, mayor disciplina fiscal y aumento general de impuestos; además, hubo recortes al gasto corriente. El secretario de Hacienda era Jesús Silva Herzog.

Carlos Salinas de Gortari. Austeridad ?del gasto

En el caso del gobierno de Salinas de Gortari, lo que más destacó fue la austeridad en el gasto público, con recortes en los programas y los subsidios sociales, expresó Oliver Ambía.

A este gobierno le tocó pasar a la segunda fase de reconstrucción, a través de ajustes económicos. Se dejó de invertir en fomento agrícola, manufacturero y en el sector energético, al reducirse la inversión pública .

En ese entonces, el secretario de Programación y Presupuesto era Ernesto Zedillo; mientras que el secretario de Hacienda era Pedro Aspe.

Durante este gobierno se llevó a cabo un plan de reestructuración económica, basado en sustituir la rectoría económica del Estado por el automatismo del mercado y, de ser posible, liquidar el Estado empresario mediante la desincorporación parcial o total de las empresas públicas, así como desregular la economía.

Ernesto Zedillo. Tres ?recortes

En 1998, Ernesto Zedillo vivió uno de los años más intensos de su gobierno y junto con el entonces secretario de Hacienda, Ángel Gurría, realizó tres recortes al gasto, equivalentes a 0.79% del PIB.

En el sexenio de Zedillo se llevó a cabo, otra vez, una renegociación de la deuda. Además, al entonces secretario de Hacienda le tocaron tres ajustes y aun así, a pesar de la austeridad, salimos adelante , refirió Tenorio.

Las finanzas públicas de México se mantuvieron en equilibrio. En 1998, el déficit público, como porcentaje del PIB, fue de 1.42%, lo que contrasta con la experiencia de los 80, cuando el promedio anual del déficit fiscal fue 10.4% del PIB.

Se tomaron decisiones requeridas pero con consecuencias sociales muy grandes. Actualmente, la economía mexicana sigue resintiendo las acciones que dieron en esa época recalcó Ambía.