Será complicado que México conserve su grado de inversión en Standard & Poor's (S&P) si la deuda en su medida más amplia, incluidos los pasivos contingentes de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se incrementan hasta ubicarse en 60% del PIB, advirtió el director de Calificación Soberana para América Latina en la agencia, Sebastián Briozzo.

Actualmente la nota soberana de México es “BBB/perspectiva negativa, que es dos niveles arriba del grado de inversión, pero con el 75% de riesgo de un recorte en la nota.

En un seminario en línea, organizado por el think tank Comexi, comentó que la deuda del gobierno se ha visto impactada por el magro desempeño de la actividad económica y por la depreciación cambiaria.

De acuerdo con el vicepresidente y senior portfolio Manager en la empresa de inversión global Franklin Templeton, Luis Gonzali, el deterioro planteado por el analista de S&P sería paulatino y lo ve muy poco probable.

En Franklin Templeton, consideramos que los Requerimientos Financieros del Sector Público estarán alrededor del 49% del PIB a fines julio, y que al cierre del año podrían incrementarse para equivaler a 57 o 58% del Producto", comentó.

Esta previsión no contempla estimulo fiscal alguno, pero sí tiene que ver con la caída del PIB nominal y una depreciación estimada en 25 pesos por dólar a fin de año, comentó.

Pero al estabilizarse el Producto Interno Bruto (PIB) y una vez que se suavice la volatilidad cambiaria el año entrante, podríamos ver una convergencia de la deuda por debajo del 60% del PIB, aseveró.

“Lo dicho por el analista de S&P nos está orientando sobre lo que podría ser el trigger (disparador) de una acción de ese tamaño para la calificadora”, consignó.

México no será especulativo

Luis Gonzali, del fondo Franklin Templeton, es de los pocos estrategas que descartan la posibilidad de que México pierda su grado de inversión en algún punto del año entrante.

Entrevistado por El Economista, dice que las calificadoras han sido muy claras al advertir que son varios los escalones que separan al emisor soberano de las notas especulativas.

Ni siquiera ve riesgo de perder el distintivo Grado de Inversión en Fitch, donde México tiene la nota soberana en el nivel más bajo (“BBB-“), pues la perspectiva de la calificación es Estable, “lo que indica que no hay mayor probabilidad de que jalen el gatillo pronto.”

Agregó además que“México no ha estado solo en las degradaciones de calificación. De hecho, los recortes han sido el común denominador en empresas y países durante el primer semestre. Las mismas calificadoras han reconocido que no se vieron tantos recortes ni en la crisis de 2008. Claramente estamos en el pico de los últimos 12 o 13 años”, finalizó.

ymorales@eleconomista.com.mx

kg