Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

El fracaso de la izquierda

main image

Carlos Alberto Martínez Castillo | Auctoritas

Carlos Alberto Martinez Castillo

Asistimos al contundente fracaso del socialismo real en los lugares en los que se ha aplicado. Si bien su implementación en Europa no ha sido la misma que en Hispanoamérica, los fundamentos sustentados en la intervención del estado en el día a día económico enfocados a la extracción de rentas a los que más tienen para distribuirlos en los que menos tienen, no derivaron en sociedades más igualitarias. La igualdad material siempre ha sido la principal utopía Marxista. En Europa ha sido la mala combinación entre la enorme cantidad de derechos sin límite para las personas sean ciudadanas o no, con la errada concepción de que el exceso de población aniquilará al planeta y la consecuente inmigración sin control; provocaron en inicio de la pérdida de la cultura e identidad nacional en países que pierden participación económica global en donde además, han surgido potentes fuerzas políticas que empujan rumbo a la disolución de la Unión Europea, el freno de la inmigración y el equilibrio fiscal. En efecto, el estado tutela una muy amplia gama de derechos con escasas obligaciones, incrementa la carga de impuestos a los generadores de riqueza y recibe una basta población inmigrante que, hasta ahora, mayormente busca trabajo y beneficios más que detonar grandes inversiones. El modelo europeo sí bien fue exitoso en nivelar las condiciones de acceso a vivienda, transporte, educación, salud, empleo e ingresos, el costo ha sido tan amplio que sólo Alemania quizás Francia, han logrado mantenerse en los primeros niveles económicos que hoy encabezan los países nórdicos, EU y China.

El caso de hispanoamericano es francamente desastroso. No se alcanzó a lograr ni la cuarta parte del desarrollo de Europa, pero si se endeudó de forma ingente a la población con una deuda que tendrán que pagar varias generaciones. En el caso de México tan sólo el presidente anterior duplicó la deuda acumulada en 70 años, el caso de la Argentina y Chile son similares por no hablar del fiasco del experimento comunista de 70 años en Cuba y 27 en Venezuela. La intervención del estado en el quehacer económico lo único que generó fue autoritarismo y corrupción en la que chapotean políticos y empresarios todos los días, mientras millones de seres humanos pierden servicios elementales como la salud y educación. La economía se mueve rápidamente hacia la informalidad perdiendo toda capacidad productiva y, como consecuencia, el crimen gana espacios con presencia cada vez más violenta. El acceso a la tecnología es casi inexistente, la región no es relevante para los desafíos mundiales como el cuidado del medio ambiente y la ampliación de la expectativa de vida de los seres humanos y, la producción de bienes y servicios a gran escala. Los experimentos de izquierda perdieron la oportunidad de ser una alternativa real al liberalismo económico después de que éste colapsara en el año 2008 por lo que con todo y su épico fracaso, sigue siendo la opción económica real.

Temas relacionados

Carlos Alberto Martinez Castillo

Doctor en Desarrollo Económico, Doctor en Derecho y Doctor en Historia del Pensamiento Filosófico Especialidades en desarrollo económico en Oxford University y en Economía Internacional en Georgetown University. Profesor en la Universidad Panamericana y la Ibero. Ha colaborado en la Presidencia de la República, el Banco de México, la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, fue Ministro de Asuntos Economicos de la Embajada de Mexico en EEUU (Washington). Autor de libros en Regulación Financiera, Historia Económica, Política Fiscal, Políticas Públicas y Ética.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete