La calificadora Standard & Poor's ratificó la calificación de México en “BBB”, que es dos escalones arriba del Grado de Inversión y mantuvo la perspectiva negativa que indica la posibilidad de un recorte durante los siguientes 12 a 18 meses.

“Debido a un perfil fiscal potencialmente más débil dada una base tributaria no petrolera comparativamente baja (….) y ante el factor de vulnerabilidad adicional que representa Pemex que puede empeorar los pasivos contingentes del soberano”.

La Secretaría de Hacienda comentó aparte que esta acción de S&P “beneficia al sector público y al privado ya que se mantiene el acceso al financiamiento en los mercados nacionales e internacionales en condiciones favorables.

En un comunicado, los analistas de la agencia destacaron que “la prolongada debilidad del desempeño económico podría complicar la ejecución de las políticas llevando a niveles más altos los déficits y la deuda del gobierno general”.

Deuda que hoy, estiman se ubica en 50% del PIB, una proporción que contrasta con el 42% del PIB donde cerró el año pasado.

“Suponemos que el gobierno continuará conteniendo los déficits fiscales a través de medidas sobre el gasto y los ingresos, como lo ha hecho durante la pandemia y que mantendrá estable el nivel de deuda del soberano al inicio del próximo año”, consignaron.

En el comunicado, resaltaron que “se espera que se agoten casi completamente en este año los limitados ahorros acumulados en los fondos de estabilización petrolera, generados durante la época de precios altos para las materias primas internacionales que se usaron en gran parte durante el año 2019”.

Y aún reconociendo que “manejar la presión sobre las cuentas fiscales de México frente a los choques económicos y del precio del petróleo ha sido un desafío constante para los estrategas de políticas durante varias administraciones”.

Enfatizaron que esto “refleja una estrecha base tributaria no petrolera incluso a pesar de cierto incremento registrado en los últimos cinco años”.

Vías para evitar recorte

En el comunicado, la agencia destaca que “se podría evitar la erosión del perfil financiero del soberano (México) y revisar la perspectiva a estable si la conducción económica efectiva alienta la confianza de los inversionistas”.

“La inversión privada puede mitigar la debilidad estructural del panorama de crecimiento del PIB, lo que ayudaría a reforzar las finanzas”.

Ahí mismo, tal como lo hizo Fitch en noviembre, confiaron que tras las elecciones intermedias de 2021, “puede haber una mayor iniciativa política para retomar el régimen fiscal de México, lo que podría reforzar la flexibilidad presupuestaria y ampliar la base tributaria no petrolera”.

Los pares y sus deudas

Los países que tienen una nota similar a la de México en la agencia son: Panamá, Uruguay, Indonesia, Hungría, Bulgaria, Andorra, Italia y Portugal.

La calificación del soberano mexicano se encuentra en “BBB/perspectiva negativa” desde marzo pasado, cuando la firma recortó en un escalón la nota.

El nivel donde se encuentra la nota en S&P está arriba de donde está calificado México por Fitch, que en noviembre ratificó la calificación en “BBB-“ pero con perspectiva estable. En aquella, es el nivel más bajo del GI.

En Moody´s, la nota de México se encuentra en “Baa1/perspectiva negativa”, esto es tres niveles arriba del GI, con una perspectiva que otorga también una de tres posibilidades de un recorte de calificación.

ymorales@eleconomista.com.mx