En México se tiene que revisar, actualizar y hacer valer las reglas que incluyan las realidades comunitarias y el potencial que tienen sobre el territorio nacional.

Jorge Carlos Ramírez Marín, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), informó que buscan reducir las diferencias entre grupos sociales y regiones con la finalidad de aprovechar la tierra en todos sus usos.

Durante la inauguración del Tercer Intercambio de Gobernanza de la Tierra, destacó que México se prepara para los desafíos de la gobernanza territorial del siglo XXI, como son la seguridad alimentaria, movilidad, sustentabilidad, generación de infraestructura, así como el fomento de la innovación y creatividad.

Aunque el Estado mexicano del siglo XX se ocupó de impulsar el reparto agrario, tan sólo 52% del territorio nacional es propiedad social y de ese porcentaje ya se ha repartido 96%; sin embargo, la dinámica demográfica y la transición a la economía abierta y global han traído fenómenos que son necesarios de atender, como la falta del relevo generacional, la desigualdad de género y la baja productividad en el sector primario , sostuvo.

El funcionario federal advirtió que la política territorial no se puede dejar al mercado, ya que eso generaría distorsiones que no se podrían corregir.

Representantes de Brasil, Argentina, Uruguay y Francia coincidieron en que México es considerado en América Latina como ícono de la reforma agraria.