Una iniciativa de reguladores globales para dar a los bancos más tiempo y flexibilidad para acumular reservas hará poco para sostener una recuperación en Europa, donde empresas y familias golpeadas por la recesión tienen poco apetito de más endeudamiento.

En Estados Unidos, donde la recuperación económica parece estar en camino, el impacto podría ser más significativo debido a un mercado más grande para títulos con respaldo hipotecario que, si revive, podría brindar apoyo al mercado inmobiliario.

En días anteriores, el Comité de Basilea acordó dar a los bancos cuatro años más para acumular amortiguaciones monetarias contra futuros momentos, como la crisis financiera de 2008-2009, y para ampliar la variedad de activos que pueden usar, incluyendo acciones y títulos con respaldo hipotecario, además de bonos empresariales con calificaciones más bajas.

Esta reversión frente a una propuesta previa de reglas de liquidez global, que buscan ayudar a prevenir otra crisis bancaria, significa que en teoría los prestamistas tendrán más lugar para usar algunas de sus reservas para ayudar a que sus complicadas economías crezcan.

Sin embargo, en la zona euro, donde los pronósticos del Banco Central Europeo sugieren que la economía se retraerá 0.3% este año, liberar la capacidad prestamista de los bancos no puede compensar la falta de demanda de empresarios y consumidores inseguros.

"En general es positivo, pero no creo que sea suficiente para revertir toda esta situación a corto plazo", dijo Christian Schulz, economista de Berenberg Bank, hablando de los cambios en las reglas de Basilea.

Una portavoz de Raiffeisen Bank International dijo: "Esta es una señal positiva del Comité de Basilea". Sin embargo, no dijo cómo se fortalecerá el crédito.

Bank Austria, la unidad de UniCredit que está emergiendo como el principal prestamista de Europa, dijo que los cambios "harán más fácil los prestamos a compañías en el futuro que en las reglas planeadas originalmente".