La Pensión para el Bienestar de los Adultos Mayores, uno de los programas sociales emblemáticos de la administración de Andrés Manuel López Obrador, llegó a 6.3 millones de adultos mayores el año pasado, de acuerdo con la información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Lo anterior, señaló el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), representa aproximadamente a 75% de la población objetivo de dicho programa.

“La Pensión para el Bienestar de los Adultos Mayores es de carácter universal. La ENIGH 2020 reporta que 6.3 millones de adultos mayores la recibieron, lo que representa, aproximadamente, 75% de la población objetivo (8.2 millones) para el 2020”, señaló el análisis del CIEP.

El análisis también mostró que, por grupos quinquenales, los salarios que recibieron las personas mayores de 65 años aportaron más a sus ingresos que las jubilaciones, una constante que se ve hasta los 90 años y más.

Por ejemplo, la población que se ubicó entre los 65 y 69 años tiene, en promedio, 13,276 pesos trimestrales por concepto de salarios, mientras que por ingresos por jubilación obtiene 9,174 pesos y por la Pensión para el Bienestar, alrededor de 1,150 pesos trimestrales.

En tanto, la población de 90 años aunque percibe menores ingresos por salarios, con un promedio trimestral de 6,023 pesos, estos continuaron siendo su mayor fuente de recursos, seguidos de los ingresos por jubilación, que les dejó 5,637 pesos, y la Pensión para el Bienestar, con 3,991 pesos.

“La Pensión del Bienestar tiene mayor importancia conforme avanza la edad, pues disminuyen los ingresos por salarios y por jubilación”, señaló el CIEP.

Cambios en el 2021

La pensión para adultos mayores es un programa federal que nació en la actual administración y está dirigido a aquellas personas mayores a 65 años para que puedan recibir recursos, por parte del gobierno, para su bienestar.

No obstante, aún en el 2020 el programa era para los adultos de 68 años o más de todo el país, así como para aquellos de 65 años que viven en los municipios integrantes de pueblos indígenas.

La disminución de edad se dio considerando que “las personas adultas mayores enfrentan condiciones de escasos ingresos económicos y limitado acceso a los sistemas de protección social y de salud”, de acuerdo con el gobierno.

De esta manera, el gobierno espera llegar a poco más de 10.3 millones de personas que cumplen con la edad mínima requerida para ser beneficiarias de este programa. Además, se espera que para en el último año del sexenio, en el 2024, se incremente la pensión a 6,000 pesos bimestrales.

Gastan más en salud

El análisis que realizó el CIEP sobre la ENIGH también mostró las tendencias de gasto entre los adultos mayores, en donde al igual que con el gasto general de la población, éste tuvo una reconfiguración ante la pandemia del Covid-19.

“Durante el 2020, el principal destino del gasto de los adultos mayores de 65 años fue en alimentos, seguidos de transporte y vivienda. Sin embargo, el gasto en salud aumentó 70.2% y el gasto en alimentos 33.2% respecto al 2018”, detalló el CIEP.

De esta manera, el gasto en salud de los adultos mayores superó el año pasado, en una coyuntura donde se limitó la movilidad en las calles y se priorizó el distanciamiento social, al que destinaron a educación y esparcimiento.

En total, de acuerdo con la encuesta de gasto e ingreso, los hogares mexicanos tuvieron que reconfigurar su gasto ante las prioridades que trajo consigo la pandemia.

Si bien los alimentos, bebidas y tabaco continúan siendo el gasto más fuerte de los hogares, representando 38% del total, el gasto en salud tomó relevancia en el último año y pasó de representar 2.6 a 4.2 por ciento.

De los 29,910 pesos trimestrales de gasto monetario de los mexicanos el año pasado, 1,266 pesos trimestrales lo destinaron al rubro de salud, lo que representó un incremento de 40.5% respecto a los resultados de la ENIGH 2018, cuando se reportó un gasto de 901 pesos.

ana.martinez@eleconomista.mx