Miembros de la Junta de Gobierno de Banco de México consideran fundamental emitir una señal de confianza en el Paquete Económico y Política Fiscal del 2020, conforme a lo discutido en la Reunión Monetaria del 15 de agosto.

“Las dudas crecientes sobre la fortaleza de las finanzas públicas y su capacidad para apoyar a Petróleos Mexicanos (Pemex), generarían mayor incertidumbre sobre la economía mexicana”, refirió un integrante del cuerpo colegiado.

De acuerdo con lo descrito en la minuta de aquel encuentro, “algunos” integrantes de la junta destacaron que en la situación de incertidumbre actual, donde hay riesgos externos e internos “una situación de insuficiente claridad de las políticas públicas en distintos ámbitos (...) no genera condiciones propicias para la inversión”.

En la minuta, donde se precisa cómo fue el voto de cada miembro y se conocen sus argumentos, el decano de la Junta de Gobierno, el subgobernador Javier Guzmán Calafell, el único que votó por mantener sin cambio la tasa de fondeo, en 8.25%, precisó que resultaba “inconveniente” tomar la decisión del primer recorte en la tasa “sin contar con la información sobre la política fiscal para el 2020, un insumo fundamental para la conducción de la política monetaria”.

En su argumento, Guzmán detalló varios inconvenientes sobre la decisión de recortar la tasa, donde destacó “el componente de la inflación subyacente, y la disminución de la tasa que implica sorprender al mercado, lo que da lugar al riesgo de una reacción adversa y de hacer confusa la política de comunicación del instituto central”.

De hecho, otro miembro no identificado dijo que era muy relevante que el comunicado de la decisión dejara claro que no es el inicio de un ciclo de relajamiento.

Frente al secretario de Hacienda, Arturo Herrera y al subsecretario del ramo, Gabriel Yorio González, la mayoría de los miembros de la junta coincidió en que el plan de negocios para Pemex anunciado a mediados de julio “no ha logrado restablecer la confianza en sus perspectivas financieras”, lo que es también un factor de riesgo para las finanzas públicas y la política monetaria.

El economista en jefe para México de BNP Paribas, Joel Virgen, destacó que con estos dichos, los miembros de la junta reconocen que el Paquete Económico para el año entrante y la posición fiscal, son “fuente de potencial incertidumbre” porque al parecer no se modificará la situación de los ingresos públicos y el subejercicio del gasto ha sido muy pronunciado.

En la relatoría de aquel encuentro, “algunos” integrantes de la junta resaltaron la posibilidad de que se presenten episodios de volatilidad que presionen al tipo de cambio” .

Otro más, advirtió que “no puede descartarse que Pemex pueda perder relativamente pronto el grado de inversión”; sin embargo, matizó que de confirmarse, “no debería dar lugar a movimientos desordenados en el mercado, considerando que una parte importante de los agentes ya ha descontado esta posibilidad”.

Uno más de los integrantes, dijo que “el programa de rescate de Pemex exige en el corto y mediano plazo el apoyo continuo e imprescindible del gobierno federal, quien se encuentra en una posición fiscal sumamente restringida”.

Acotó que “tanto la política monetaria como la fiscal enfrentan bajo las circunstancias actuales, limitantes considerables para estimular la economía”.

Afirma AMLO

“Economía popular” es lo que importa

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que, a diferencia de “tecnócratas y neoliberales”, no le obsesionan las cifras ni los datos económicos que ofrecen organismos nacionales e internacionales, así como calificadoras, sobre el crecimiento económico en el país. Indicó que lo que más le interesa es que haya economía popular, pues a su juicio es lo que mide el crecimiento de la economía.

Después de que el Banco de México recortó a un estimado de entre 0.2 y 0.7% el crecimiento de la economía para este año, el mandatario dijo estar seguro de que la economía popular está creciendo. (Con información de Jorge Monroy)